Donde fueron, donde van a ir a parar
Llamó
poderosamente la atención que el gobierno de los cambios haya relativizado los
números relacionados a los uruguayos que han decidido abandonar el país por
diferentes causas.
Los
números cantan, pero para el Director del Departamento 20, Alvaro Portillo son
relativos.
Hay
un estimativo que señala que unos 500.000 compatriotas viven fuera del país y
lo curioso es que el año pasado se fueron para no volver hasta la fecha 17.497
uruguayos y en lo que va del primer semestre de este año suman 23.453 los
compatriotas que optaron por irse.
¿Cuáles
pueden ser los motivos de este acelerado proceso migratorio?
Primero
tenemos que ver que se trata de uruguayos menores de 29 años, con educación
media o universitaria.
Segundo
las expectativas que el actual gobierno creó en su campaña electoral fueron
varias.
Los
más jóvenes confiaban en conseguir un empleo decoroso. No se dio.
Mayores
oportunidades para los estudiantes. No se dio
Mejor
calidad de vida. Hay números que no cierran y hasta el perro de la vecina ha
tenido que salir a buscar un peso, aunque sea trabajando de guardián.
La
mayoría de quienes emigraron pertenecían al sector privado.
Quien
de nosotros no tiene un familiar, un amigo, un conocido en el exterior.
Para
aquellos que llegamos a los 45 y tenemos hijos mayores de 21 y con una carrera
iniciada en algunos rubros y otras a punto de concluir en otros, asistimos a la
cruda realidad cuando nos dicen: “viejo recibo el título y me voy”.
Y
es cierto, por más que se nos atragantemos con esta realidad, ¿Qué le digo?
No
se puede ante la realidad.
Tengo
amigos que votaron el cambio y que ahora me dicen, que equivocados estaban.
Sólo
me resta consolarle y como es mi amigo nos responderle con el clásico “Yo nos
los voté”.
No
soy de esa clase de personas, trato de entenderlos, de decirles que todo lo que
le prometieron o le dijeron era para conseguir su voto.
Este
proceso se va a seguir dando en la medida que los gobernantes de turno
entiendan que en campaña electoral no se puede ser tan cruel y miserable de
decirle al joven quédate, pues se viene el país productivo.
Me
cansé de este verso a dos años y medio de gobierno frenteamplista.
Me
cansé de ver como se sigue alimentando la burocracia en el Estado uruguayo.
Lo
que más me entristece es que 88.000 compatriotas que aún están en el país se
anotaron para concursar por 400 cargos en el BPS.
El
otro día veíamos un informe sobre las características del emigrante:
JOVEN Y EDUCADO
El
9% de las madres tiene hijos que residen en el exterior. El volumen de hijos en
el exterior supera las 110 mil personas, lo que equivale al 3,7% de la
población uruguaya.
El 32,6% de las
personas que emigraron entre 2000 y 2006 tenía entre 20 y 24 años cuando salió
del país. Los siguen el grupo de entre 25 y 29, con el 22,2%. Más de la mitad
de los emigrantes son personas que tenían entre 20 y 30 años al momento de
partir.
Los países de
destino son diferentes a los de décadas anteriores, según los datos del INE. Si
Argentina absorbía más de la mitad de los flujos en las décadas del 70 y 80, el
peso de los países de la región como receptores de inmigrantes uruguayos
disminuyó mucho. En la actual encuesta, España y Estados Unidos concentraron
casi el 70% de las opciones migratorias, mientras que Argentina solamente
recibió el 11,9% y Brasil el 4,7%.
Estados Unidos
era el destino más importante entre 2000 y 2002, pero esa tendencia se revirtió
a partir de
Un tercio o más
de los emigrantes recientes a Estados Unidos y España tienen Secundaria
completa. Es una cifra muy superior a la de la población residente en Uruguay
con ese nivel de estudio. En cambio, los emigrantes uruguayos de nivel
universitarios en España entre 25 y 44 años son similares a la de la población
residente en Uruguay. Respecto a Estados Unidos es algo menor.
El peso de las
remesas sobre el PBI de Uruguay no tiene la relevancia de otros países
latinoamericanos. Sin embargo, en el período
Que el gobierno
siga relativizando los números, pero la realidad es otra.
Ta.
Rubén Castelli