LEJOS  DEL PRIMER PASO

 

 

 

Es bueno asomar la cabeza al mundo y mirar y ver como es que otros avanzan hacia estados superiores de desarrollo.

 

Nuestro País, muchas veces es comparado, por su dimensión y su composición social y económica con ejemplos algunos distantes y otros lejanos.

 

Nueva Zelanda, Irlanda, Costa Rica y Chile, normalmente están en la lista de comparaciones. Son modelos en los que nos miramos a veces con sana envidia y otras con una amarga sensación de impotencia.

 

En los casos referidos se dan varias constantes: por un lado una notoria apertura comercial hacia el mundo, la búsqueda y apertura de mercados para sus productos y servicios de la mano de la innovación y la modernización de sus relaciones internas.

 

En cualquiera de estos ejemplos se alcanzaron niveles de bienestar superiores en virtud de una mejora furibunda de los ingresos provenientes de la exportación de bienes y servicios.

 

La fórmula no parece demasiado rebuscada. Es sencilla y, en principio fácil de definir.

 

De todas formas, las cosas no se dan solas. Hay que programar, diseñar metas y objetivos, y tener capacidad para evaluar la marcha de los procesos.

 

En términos empresariales, se debe tener bien establecida una Planificación

Estratégica.

 

Saber a donde se va, como y cuando.

 

El tema es que para poder dar el primer paso, se tienen que contemplar ciertos supuestos.

 

El primero, es el de tener un cabal conocimiento de la realidad, del estado de situación original y generar las condiciones necesarias para que el plan pueda dar inicio.

 

En el momento cero hay algo que no puede faltar: El acuerdo entre las partes.

 

No necesariamente el consenso, pero que los distintos actores tengan identificada la estrategia y estén al menos, dispuestos a aceptarla.

 

Sin que esto se de, lo que surge  entonces es una interminable secuencia de tires y aflojes. La pelea constante.

 

Se pierde tiempo, se va más lento que los demás, y se desaprovechan oportunidades.

 

El pacto social que cada uno de estos países tuvo y tiene, les ha permitido definir políticas de estado en las áreas más estratégicas de su desarrollo.

 

Gobierno, partidos políticos, empresarios, trabajadores y fuerzas sociales, sentaron las bases, y, juntos caminaron.

 

Uruguay está muy lejos de dar ese primer paso.

 

El gobierno, con mayorías parlamentarias, nos da todos los días fuertes señales sobre sus diferencias internas, las que condicionan, y entorpecen, toda su actuación,

 

Los paridos de oposición son ninguneados, los empresarios se sienten acosados y ni siquiera la central sindical se muestra satisfecha.

 

Para el primer paso, estamos mal, muy mal. Muy lejos.

 

Es así que aun con una coyuntura especialmente favorable la sensación que se tiene es que las cosas no van como sería deseable. Que nadie está conforme y que el asunto no camina.

 

Hasta que nos animemos a dar el primer paso: con honestidad tratar de ponernos de acuerdo. La batuta la tiene, como en toda democracia organizada, el gobierno.

 

Mientras tanto tenemos que insistir en nuestros reclamos y esperar: la convocatoria, o el cambio de gobierno, lo que se de primero.

 

Alvaro Alonso