El último de los Mohicanos

 

 

 

 

En Bs.As. hace unos días y en el tristísimo acto de conmemoración de la Jura de la Constitución el pasado miércoles, el Cr. Danilo Astori se refirió a la inconveniencia del ingreso al MERCOSUR de Venezuela, por el mal relacionamiento que tiene su presidente con la comunidad internacional. Esto traería aparejado escollos para que el bloque MERCOSUR negocie con los grandes mercados consumidores, léase Europa y EE.UU., con los que el presidente Chávez tiene particularmente entredichos casi a diario.

 

¿A qué viene hacer mención a estas declaraciones del ministro Astori, con las que básicamente coincidimos, que hasta ahora era el único miembro del gabinete al que más allá de las discrepancias con su ajuste fiscal, que desestimula el trabajo y la inversión, era el que se venía manejando con mesura en su gestión y daba algo de sentido común y político a esta Administración?.

 

De más está hablar de los dislates y las marchas atrás y adelante de Mujica, Gargano, y Muñoz, de las inexplicables compras de la estaciones de Texaco y el tema del supergás de Lepra ó la paradójica venta en más de 100 millones de dólares de Pluna por el ministro progresista Rossi, o los prescindentes de Lescano y Berruti en contraposición con la desmesuradamente mediática Tournée.

 

Astori era el serio y el prolijo, eso se acabó, fue el último en caer en la epidemia progresista de falta de criterio y capacidad para ejercer el gobierno de un país.

 

Se fue de boca, ¿qué aportaba el comentario al desempeño de la política económica uruguaya o a sus relaciones internacionales? Nada, todo lo contrario el Embajador de la República Bolivariana de Venezuela, está pidiendo explicaciones a la Cancillería de los dichos del Ministro de Economía.

 

Realmente nos llamó la atención la impericia del hasta ahora prolijo Secretario de Estado..

 

Ya no sabemos los uruguayos donde buscar en esta administración un poco de criterio para conducir los destinos de la nación, ya no sabemos donde encontrar un poco de sentido común en los actores políticos de esta cuasi dictadura del oficialismo.

 

La oposición está amordazada por vía de los hechos en los medios de comunicación y aplastada por las mayorías adictas al gobierno que impiden en el parlamento hasta la discusión de los temas (recordemos que la mal llamada reforma tributaria se discutió durante meses dentro del Frente Amplio pero se le dio trámite urgente en las Cámaras, impidiendo a la oposición introducir las mejoras que seguramente hubieran sido aportes al proyecto presentado en forma tan compulsiva) o el llamado a la cordura y la realidad en infinidad de temas que se dan por consumados y solo es un simple trámite su paso por el

Parlamento sin permitir el intercambio de opiniones, ni los aportes que otros podamos hacer o plantear.

 

Quienes hayan leído la novela de James Fenimore Cooper “El Ultimo de los Mohicanos”, sabrá que su protagonista piel roja y su hijo, eran los últimos representantes de la tribu de los Mohicanos y la esperanza de que esta pudiera renacer en algún momento; con la muerte del único hijo se extinguió esa posibilidad. Con las declaraciones de Astori vemos, que quienes teníamos alguna esperanza de que pudiera resurgir en este Poder Ejecutivo la cordura y el buen gobierno, vemos morir al último de los mohicanos y por tanto la posibilidad de que el Uruguay adoptase al menos cierta senda de racionalidad política en quienes nos gobiernan.

 

Desgraciadamente aún quedan los tiempos electorales y si hasta ahora el asombro de lo que vemos nos tiene alelados, preparémonos para lo que vendrá.

 

Suerte Uruguayos, mucha suerte, debió decir Vázquez en su discurso del Hotel Presidente.

 

 

 

Javier Sala