Sonría, lo estamos espiando; sonría le seguimos mintiendo!!

 

Siempre es bueno que nuestro pensamiento sea ratificado, que nuestro punto de vista sea compartido y que nuestras predicciones se hagan realidad, pues debo confesar que en esta oportunidad no puedo más que sentirme muy apenado por lo sucedido.

 

La visión que del gobierno hemos venido plasmando, ya de por si con ciertos temores, es transformada en realidad en tantas y tantas acciones que parecieran surgidas de épocas “rojas”, eras de muros y militares. Dentro de un tono de ironía y de contradicciones sobre contradicciones, el gobierno no hace más que continuar con su modelo político de limpieza ideológica de la administración pública, y desde filas del Sector Privado, los que se dicen afines al gobierno, hacen lo propio.

 

Lo dijimos desde que estallaron los conflictos en el Multimedio Plural, más concretamente en el Diario La República, una de las empresas privadas más represoras del sindicalismo y que desde filas del EP-FA-NM se prefirió hacer oídos sordos y vista gorda, a pesar de que los empleados se esforzaron por recibir algún tipo de apoyo de quienes toda la vida les vendieron que eran los embanderados de la libertad sindical, pero claro, cuando la prensa la necesitan para la campaña, mejor dejar las cosas como si nunca pasaron.

 

Hoy vivimos al filo de la censura, un ex periodista de AM Libre, una señal de radio, que al igual que TV Libre es traída en la máquina del tiempo de la década de los 60’s, el periodista Marcelo Borrat, fue raptado, llevado a una playa y golpeado. Borrat co-conducía el programa "Juramento Hipocrático" hasta que fue levantado del aire mientras leía un comunicado de Asociación de la Prensa Uruguaya en el que se denunciaban despidos en TV Libre.

 

Más allá de las consecuencias y los resultados de las investigaciones que de este lamentable hecho resulte, y por sobre estar o no de acuerdo con este periodista o estos medios de prensa, la libertad de expresión y de prensa está garantizada desde la Constitución a leyes reglamentarias. Y por otro lado lo que se ha hecho en esta oportunidad es un acto de cobardía y de presión ideológica, algo que se torna recurrente en pequeñas cosas y ahora esto. Una vez asumido el gobierno, organizaciones internacionales de prensa ya denunciaron un endurecimiento de esta presión hacia medios de prensa a los que se los ha castigado filtrando información.

 

En otro orden de cosas, y sacado de los 70’s y de nuestro pasado más negro, una operación de espionaje se desarrolló en la más absoluta clandestinidad, ilegalidad e inconstitucionalidad. Sin importar si el objetivo fue un militar o un civil, el hecho en si es deplorable. Desde jueces a autoridades de las armas han reconocido su carácter fuera de la ley, lo curioso es que todo parece solucionarse con 4 días de arresto a rigor a quien era el responsable de la división que realizó la operación. En otras palabras... nada ha pasado, fue un desliz.

 

Como el Tero, el gobierno grita en un lado para que no veamos que el nido está en otro. Esta estrategia está resultando cada día más difícil de mantener. La organización independiente “Transparencia Internacional” revela que Uruguay está en el lugar 32 del índice de percepción de corrupción, lo cual es una caída en picada desde que asumió el nuevo gobierno. ¿Ud. quiere saber la razón?, no hace falta mucha imaginación para ver que bajo un régimen ideológico autoritario, con casi absoluto poder legislativo, …resulta imposible ejercer algún tipo de contralor sobre el accionar de los gobernantes de turno y finalmente todo ello reforzado por un estilo “chavista” que preocupa, nos lleva a estas consecuencias.

 

El pueblo uruguayo ha perdido libertades, ha perdido capacidad de movilización, ha perdido confianza en los gobernantes que prometieron el oro y están estrangulando la esperanza, y nuestro pueblo ganó en temor, en discriminación laboral, cierre de puertas, represión laboral y sindical, ...todo ello poco a poco está despertando a las fuerzas vivas que otrora fueron aliadas de la izquierda, hoy siguen siendo tan de izquierda como siempre pero cada día menos oficialistas. Desde médicos a bancarios, quitándose el velo y viendo la  mezquindad ideológica y el acaparamiento de poderes de un gobierno descarriado, espere, aun tenemos mucho por ver.

 

Me parece importante terminar con una suerte de reconocimiento al accionar de la macroeconomía de manos del Ministro Astori, donde con cierta cordura y algunos (solo algunos) aciertos, ha permitido que el país continúe caminando como lo venía haciendo, a los tumbos, pero paso a paso (pero la fiesta se terminó según predicciones internacionales), y recuerde que el rumbo económico que hoy sigue el Uruguay no es de este gobierno sino de las administraciones anteriores.

 

El Ministro encontró la peor oposición en filas de su propio partido, pues el presupuesto no deja de ser una obra literaria de ciencia-ficción, que poco aporta a la realidad del país y que deberemos ver en breve a un Mandrake o a un Merlín manejando los hilos de la economía si no queremos pisar arenas movedizas, y mire que ya tenemos los avisos de luz rojas, no solo para Uruguay sino para la Región.

 

Y allá va nuestro Presidente de viaje y con una comitiva tan grande que parece una delegación deportiva. Algo que siempre se criticó de parte del EP-FA-NM. Es indignante escuchar como la excusa que manejan estos viajantes es que “antes se hizo”, si claro, quién puede dejar de reconocer que tuvimos grandes “exploradores”, pero precisamente ese es la peor justificación. ¿Qué nos espera entonces en otros ámbitos de la política?, ¿el gobierno fomentará la corrupción (más aun) por que ya ha sucedido antes?.

 

Por lo pronto está haciendo algo similar (en fomentar lo que antes criticó) fomentando la privatización de todos los entes estatales, la llegada de capitales privados de manos de las grandes multinacionales y la “entrega” del puerto de Montevideo a una nueva playa de contenedores. ¿Dónde quedó todo lo que nos vendieron durante tantos años?, ¿dónde se mete el votante de izquierda los discursos de Vazquez, Mujica, Gargano, Rubio y tantos otros?. 

 

¿Dónde estaría el Uruguay si estas mismas cosas las hubieran fomentado junto a los partidos democráticos del Uruguay cuando se propusieron en su momento?, ¿no le parece que tendríamos un país más próspero y más fuerte que hubiera permitido soportar las crisis de mejor manera?, ¿no le parece que Uruguay estaría mejor posicionado ante la opinión internacional y los inversores para negociar en mejores condiciones nuevas iniciativas y con mejores augurios ante los organismos de crédito y la deuda?.

 

Festeje!, por que yo ya no puedo.

En todo caso reclámele a los “9.000”.

 

Juan Vital.