LLEGÓ EL TIEMPO DE MIRAR HACIA ADELANTE

 

Hace poco escuchamos un acertado comentario de un empresario empecinado en transformar la realidad, para modernizar y hacer más próspera y digna a la sociedad uruguaya.  Sostenía que bastaba con revisar los temas que recoge la prensa en forma cotidiana para conocer cuales son las prioridades de un pueblo.

 

En este esquema , las responsabilidades sobre cuales son  los asuntos que están “en trámite” no solo competen a los actores políticos, sociales, empresariales, religiosos, culturales, y a los medios de comunicación, sino particularmente también a los ciudadanos en general, pues entre todos, se confecciona la agenda de prioridades de un país, y por consiguiente, se diseñan las acciones a emprender .

 

En las últimas semanas se ha reinstalado la discusión sobre responsabilidades y culpas emergentes tras la redemocratización de la República, momento del que ya nos separan mas de dieciocho años.

Es válido pensar que ese camino, difícilmente nos lleve a estados superiores de reconciliación nacional.

También es cierto que ésta puede transformarse, en el mejor de los casos, en la historia de nunca acabar. Decimos en el mejor de los casos, porque como pasa en todos los órdenes de la vida, todo puede empeorar. Solamente nosotros, los uruguayos, somos capaces de adelantarnos a los problemas que paradójicamente, nosotros mismos podemos estar generando.

 

Con un país apenas asomando la cabeza, tras enfrentar una durísima prueba que sin dudas dejará secuelas, como ha sido este prolongado   proceso recesivo y habiendo sorteado en estos últimos días el mayúsculo problema del canje de la deuda, es que aparece una vez más, el fantasma del revisionismo.

Surgen entonces los ataques, cada vez mas virulentos, de un lado a otro de la sociedad, reinstalando lamentablemente con acusaciones y contraacusaciones, una discusión que aparece por lo menos desencajada con la realidad que nos abraza, estéril, innecesaria y sobreabundante.

 

Hoy es tiempo para atender las urgencias sociales, consolidar un incipiente proceso de recuperación económica y propiciar el clima para reconstruir nuestro país sobre sólidas bases de crecimiento sostenido y sustentable, con justicia y equidad.

 

Para eso debemos estar juntos todos los uruguayos, no para revolcarnos en el pasado, sino para caminar hacia el futuro.

 

Alvaro Alonso