EXPERIENCIA DE VIDA:
LES ENSEÑAMOS A COCINAR Y
APRENDEN A VOLAR
Nace
este proyecto en el año 2000 en el predio donde está la Parroquia Santa Gema,
en Maroñas. Ahí se empieza a desarrollar la Casa Joven “Rompecabezas” que surge
de una licitación en el marco del llamado para la implementación de una Red de
Casas, realizada por INAME, INJU y el Programa
de Seguridad Ciudadana; y se convenia a través de la Comunidad de Padres
Pasionistas del Uruguay.
Empezamos
a crecer con el fuerte apoyo de Empresas Privadas, que se agruparon en un
Consorcio de Empresas Ciudadanas, quienes apoyaron en la Construcción de los
locales donde hoy funcionamos.
Hay
un equipo de gestión formado por educadores, una coordinadora y talleristas,
integrados a las diferentes áreas que desarrollamos.
Llegué
a este proyecto en una sobremesa de un asado familiar, donde el Padre
Párroco me empezó a contar acerca del
mismo y sentí en ese momento que debía tomar ese camino y unirme y le dije:
¿querés que dé clases de cocina para los jóvenes? Primero dijo: SI, pero enseguida me dijo: No tenemos nada de
cocina, ¿cómo lo hacemos? Y yo le dije: DIOS, proveerá.
Y
así fue.
Una
nota en un Diario de gran tiraje, un pedido de ayuda, y al poco tiempo las
donaciones empezaron a llegar; pero seguía faltando mucho para poder empezar.
Una
cena beneficio fue la causal realmente importante para poder dar forma a la
cocina, y en el mes de setiembre de ese año comenzamos las clases con más de 20 alumnos, jóvenes de la
zona, realmente interesados en
participar.
Empezamos
y seguimos trabajando, tratando de generar espacios de aprendizaje donde los
jóvenes puedan ubicarse con respecto al
empleo, al mundo laboral y a la cultura del trabajo.
Hoy
el curso se desarrolla en cuatro espacios: formación técnica, capacitación complementaria,
servicio de sala y espacio grupal.
En
la formación técnica se los capacita en la parte teórico-práctica en la que se
los forma en los básicos necesarios para desempeñarse como Ayudantes de Cocina
y en el segundo semestre se realizan prácticas laborales en distintas empresas
gastronómicas del medio como parte curricular del curso en las áreas de cocina
y de sala.
Simultáneamente
reciben una capacitación complementaria en la que se los apuntala en la parte
de cálculo y lectoescritura que les permita participar en el curso en las
mejores condiciones.
Y
en el espacio grupal se trabaja la integración y el proceso grupal, tratándose
temáticas que surgen del propio grupo vinculadas con la cocina, salud, higiene,
y también con todo lo referente a deberes, derechos, búsqueda de empleo y todo
lo necesario para poder desempeñarse en ese campo.
Este
es el cuarto año de funcionamiento, también es el cuarto año de logros.
Hemos
caminado mucho y hemos crecido en la misma forma. Enseñamos pero nos enseñan, damos pero recibimos, entregamos pero
nos entregan y eso es lo que nos da toda la energía para seguir en este
camino, que un día Dios me mostró.
Adela
Acosta