¿Se puede estar peor?
Muy
fácil es comprobar el mal funcionamiento
de algo vital para la población como es el funcionamiento del transporte
colectivo. Que lo utilizan todos los ciudadanos, sin distinción de clase
social, edad, color político y lo que uno quiera.
Para
tomar un ómnibus en
Es
usual ver personas esperando un prolongado tiempo, algún ómnibus que lo lleve a
su casa, pero cuando llega a dicha parada
resulta que no se detiene en esa esquina, sino en la otra, pero en
ninguna de las dos se indica
absolutamente nada. Situación absolutamente incomoda y consumidora de
tiempo.
A
veces hay que tomar ejemplos cercanos, claros y conocidos,
Casi
veinte años de continuismo tiene el Frente Amplio en Montevideo, y todo viene
barranca abajo. Con una recaudación tremenda que se esfuma en sueldos.
En
el mismo ramo, están los boletos de estudiantes a los cuales no tienen acceso
los estudiantes de universidades privadas, pero si lo tienen estudiantes
eternos que sólo se inscriben en algunas materias para acceder a este beneficio
(tanto liceos como facultades), quitándoselo a otros que si estudian.
Con
un concepto erróneo ya que muchos estudiantes de institutos privados tienen
becas o son asistidos por fondos, etc o hasta algún familiar que le brinda una
ayuda económica.
Un
cambio de base debería tener el transporte capitalino, cómo hacerlo, será y es
responsabilidad de
La
reflexión consuelo es: menos mal que a estos señores les tocó ordenar el
transporte de Montevideo y no de Buenos Aires…
Juventud 903