En estos días hemos estado viendo propaganda institucional de la I.M.M.
al respecto de las candidaturas a los Consejos Vecinales.
La primera
pregunta que nos hacemos es ¿por qué se hace esta promoción?, la respuesta es
simple, nadie se anotó. En virtud de eso se prorrogó el plazo de inscripción y
se comenzó con la campaña publicitaria.
La
pregunta que surge a continuación es ¿por qué la gente no se anotó? Y la
contestación también es simple: la gente no es tonta, se la puede engañar una
vez, se la puede engañar dos, pero no se la puede engañar siempre, y el engaño
es mayúsculo.
A
todos los montevideanos se nos quiso vender un modelo de descentralización,
descentralización que en los hechos significó 18 secretarios políticos en los
Centros Comunales Zonales (CCZ), con sueldos iguales a los legisladores, es
decir, nos inventaron 18 diputados más y por otro lado piden reducir el número
de parlamentarios, pero con el agravante de que estos últimos son designados a
dedo por reparto político del Frente Amplio y a los legisladores los elige el
pueblo.
Desgraciadamente
para el sufrido vecino de Montevideo no terminó ahí la cosa, hay que pagar 18
oficinas y sus empleados y lo peor de todo es que los CCZ no sirven para nada,
los trámites ahora hay que hacerlos en dos lados: en el CCZ de su zona y en 18
y Ejido.
De
la mano de estos Centros Comunales, se pretendió enmascarar el dedazo
autoritario del secretario político enmascarándolo con un Consejo Vecinal
integrado por los vecinos, la propuesta era muy linda, que este órgano
deliberativo discutiera los problemas del barrio y elaborara propuestas y
soluciones, pero lo que no fue tan lindo es que nunca hicieron oídos a las
propuestas del Consejo Vecinal, es decir, quien hace y deshace con autoritaria
actitud es el secretario político del CCZ, ¿ y los vecinos?, bien gracias.
De
todo esto la gente se aburrió, este circo de la descentralización no convence a
nadie, aquellos vecinos interiorizados de los problemas de los barrios, ya no
se presentan más, están aburridos de perder el tiempo en una farsa política
orquestada por el Frente Amplio, dedican su esfuerzo y tiempo en aquellas actividades
que realmente dan soluciones, por eso no se anotó nadie.
Pero
como el show debe seguir, y más en año electoral, la I.M.M. gastó fortunas del
dinero de todos los montevideanos en agencia de publicidad, en reclames de
televisión en horario central (¿sabe Ud. lo que vale el minuto de televisión?)
y en pasacalles que ella misma pagó y colocó, pero que a los partidos políticos
se encarga de descolgárselos.
En
fin, una vez más estamos ante posturas de la izquierda que en principio parecen
muy buenas, pero con si se las analizan un poco, son contrarias a todo lo que
de la boca para afuera dicen los dirigente del Frente Amplio, pero que al
momento de hacer se aplica el refrán: “haz lo que yo digo, no lo que yo
hago” y sino pregúntenle al MPP que ya se está repartiendo los cargos, ó al
Partido Socialista que no acepta la propuesta de sus “compañeros” de bajar los
suelos de los cargos de confianza.
Todo
esto es solo una pequeña muestra de lo que puede pasar de acceder la coalición
de partidos de izquierda al gobierno nacional, pero como los uruguayos,
desgraciadamente para ellos, somos un pueblo que toma sus decisiones a
conciencia y pensando las cosas, estamos seguros que en octubre se van ha
llevar una sorpresa y en noviembre una ejemplar desilusión. De todos nosotros
depende, trabajemos para eso, el tiempo es ahora.