Del Este Europeo al Sur Americano
Cuando uno piensa en países de la Europa del Este
piensa en algo lejano y ajeno, pero es algo que dista mucho de la realidad ya
que el caso de Polonia un país agroindustrial, nacionalista, católico,
futbolero, politiquero, burocrático cortoplacista y emigrante, no hace más que
imaginarnos un Uruguay en la vieja Europa.
Pero
la Polonia socialista de los negocios vacíos y los departamentos llenos dio su
gran paso con la reforma de “Balcerowicz"
(así se llamaba el vicepresidente del gobierno polaco), ya que a partir del año
1989 se dieron en Polonia grandes cambios políticos, sociales y
económicos, logros que instauraron un
régimen democrático, que dio paso a una economía de mercado libre asumiendo y
reformando el sistema comunista.
El
régimen comunista llevó al país a la decadencia y empobreció a la sociedad, la
economía polaca se encontraba sumergida, pero se asumió el compromiso político
de dar el gran paso y salvar la patria llevando a cabo las reformas radicales
para salir de la crisis.
Por
ello y en enero del año 1990, se suprimió el control del Estado sobre los
precios, es decir que el mercado fijaría los precios (los precios no aumentaron
el 50% previsto sino que aumentaron en un 78% y algunos productos y servicios
encarecieron incluso en un 600%), logrando dar el primer paso para equiparar
los precios con los de las economías desarrolladas. Es decir que no hicieron
otra cosa que impulsar la oferta y la demanda.
Se
produjo lo que todos queremos, se dispararon los volúmenes de negocios
internacionales, la revolución “capitalista” estaba en camino; se determinó un
curso fijo del zloty con relación a las monedas extranjeras y la
convertibilidad interna de la moneda polaca, lo que impulsó el desarrollo
económico. Se abrieron nuevos mercados para las empresas y surgió la
oportunidad de exportación a los ayer enemigos ideológicos y económicos (La
Unión Europea y los EE.UU. compran productos polacos).
Es
decir no utilizaron otra idea que abrirse al mundo y jugar a lo grande ya que
liberalizaron los precios internos, estimularon la competitividad, otorgaron
autonomía económica a las empresas, invirtieron
en educación (ciencia y tecnología) ya que no olvidaron que la mano de obra
calificada es un atractivo mayor que los incentivos económicos, redujeron
los costos fiscales, captaron inversores, aumentaron las exportaciones,
controlaron los salarios y la política financiera de las empresas,
establecieron un tipo de interés mayor que la inflación, establecieron el curso
del dólar norteamericano e implantó su convertibilidad.
Hoy
Polonia no solo forma parte de la UE sino que es mirado como un país dinámico,
dejando de ser un país en el que la gente hacía cola para irse para ser un país
en el que la gente está haciendo cola para entrar.
Todo
lo hicieron de la mano del desarrollo económico mejorando la calidad y las
condiciones de vida de los polacos; es decir que encararon las reformas con responsabilidad política, consolidaron
la política monetaria (base de la economía), obtuvieron una moneda fuerte y una
inflación en descenso que actualmente se sitúa en un nivel del 1%.
Cada
vez que me toca estudiar un país comparativamente similar al nuestro y ver como
evolucionan inteligentemente, me viene a la mente la misma pregunta
¿Por
qué ellos si y nosotros no?.
Nicolás Orrico