LO VEMOS POR TELEVISION

 

 

En estos días el espíritu “mundialista” que impone el campeonato de fútbol, nos encuentra desempeñando el rol de espectadores, por la televisión.

 

Se batieron record de ventas de aparatos de tele, el tema de conversación es casi solo uno. Es que Alemania solo compite con los desaciertos del gobierno nacional.

 

Es más simpático el mundial de balompié, como dicen los españoles.

 

Lo que no resulta tan agradable es asumir que hay otros campeonatos en los que tampoco estamos compitiendo.

 

Es que en un caso hay que clasificar y en otro hay que calificar.

 

Para poder competir por las inversiones, el clima debe ser el adecuado.

 

Se debe ser prudente en el manejo de las cuentas y las finanzas públicas, se debe ser serio y previsible en el mantenimiento del marco normativo y se debe ser amigable para el capital.

 

Desde el gobierno, como en casi todos los temas, se mandan señales contradictorias.

 

En materia de política económica, la línea de Astori parece seguir ganando la

batalla, pero está en permanente situación de jaque por el populismo del propio Presidente de la República, el que cual Papa Noel adelantado, salió a ofrecer aumentos para los jubilados, los policías y como trescientos millones de dólares más de presupuesto.

 

En cuanto al marco normativo, es notorio el enfrentamiento que  los empresarios tienen con el gobierno, lo que parece estar a años luz del espíritu de concordia que debe reinar para que quienes puedan tomar riesgos se sientan inclinados a hacerlo.

 

Es muy grueso el error que se comete sistemáticamente de considerar al capital y a los capitalistas como verdaderos enemigos de la sociedad.

 

Como agregado, no tenemos una adecuada estrategia para la Liga:

 

En materia internacional, se eligen mal los socios, y se  emiten señales contradictorias que no hacen más que evidenciar una peligrosa ausencia de rumbo.

 

La favorable coyuntura externa, disimula los gruesos errores que se están cometiendo, amparados en un proceso de recuperación de la actividad económica que se produce a partir de haber estado en el fondo del tarro.

 

Si queremos crecer y generar mas recursos para atender las necesidades y las expectativas de los uruguayos, necesitamos inversión.

 

Para que se radiquen capitales en nuestro país les tenemos que decir que los queremos, y además, demostrarlo.

 

De no ser así, seguiremos mirando el mundial por la televisión.

 

Y no solo el del Fútbol.

 

Alvaro Alonso