Peor la enmienda que el soneto
Cortes de calle por doquier, ocupaciones de fábricas
y estaciones de servicio, campamentos
enfrente al palacio legislativo etc.
Esta es la escenografía que presenta nuestra ciudad en
las últimas semanas, esperemos que no se haga costumbre.
El motivo de todo este desorden ha sido la
inoperancia del gobierno hasta el momento para cumplir con lo que se ha
prometido durante toda la campaña, sobretodo a los más humildes.
Siempre hemos sostenido que la demagogia y el
voluntarismo populista son buenas herramientas para conseguir un objetivo, como
ha sido en este caso la obtención del poder por parte del frente amplio, pero
se transforman en un arma de doble filo cuando llega la hora de concretar lo
prometido y no se tiene la más pálida idea de cómo hacerlo, tal es el caso de
este gobierno.
Se ha jugado impunemente con las necesidades de los
que menos tienen, aquellas personas cuyo mayor desvelo es saber como van a
alimentar a su familia día a día, y que están muy lejos de interesarse por el
pbi, el atraso cambiario, o los índices de la macroeconomía, a toda esa gente
se le ha dicho poco más que el dos de marzo las” fuerzas del cambio”
solucionarían sus problemas y si bien
se invito a esos uruguayos a festejar, luego de este tiempo su situación
no ha variado.
Contradiciéndose una vez más, mientras pregonan el
recorte de gastos crearon un nuevo ministerio con lo que esto implica, en
cuanto a la erogación que debe hacer el estado para ponerlo en funcionamiento.
La lectura que podemos hacer de esta decisión es más
de carácter político que de necesidad práctica, pues gracias al nuevo
Ministerio otro sector integrante del
partido gobernante tiene su cuota de poder dentro del poder ejecutivo integrado
mayormente por los cabeza de lista.
Parece haber quedado en el olvido que ese tipo de
tareas ya estaban previstas en el aparato estatal como es el caso de INDA
organismo dependiente del Ministerio de trabajo quien cabe recordar durante la
crisis del 2002 dio de comer sin
alharaca a más de 200.000 personas.
Claro esta la nueva administración progresista parece
no haber reparado en ello.
Las autoridades del nuevo Ministerio han optado no
por utilizar lo que venia funcionando en esta materia, algo que seguramente con
algunos retoques pudiera serles útil,
sino que han creado un faraónico plan de emergencia totalmente improvisado que
no apareja ninguna solución de fondo, sino genera mucha incertidumbre, pues no
se sabe como han de reaccionar los beneficiarios del ingreso ciudadano una vez
que este no se entregue más.
Si el corte de calles y la quema de cubiertas por el atraso en los pagos son solo una
muestra, el futuro no es nada alentador.
El desconcierto es tal en las filas ministeriales que
la titular de la cartera no ha podido satisfacer con las explicaciones del caso
ni a su propia bancada.
Lejos están de admitir que este plan tal como esta
diseñado va camino al fracaso irremediablemente, siendo más propaganda que otra cosa, por el contrario
utilizando un viejo método stalinista se habla de infiltrados en las
manifestaciones, sin querer ver que este tipo de reclamos son por haber
irresponsablemente prometido algo que sabían no podían cumplir.
El tiempo esta demostrando cuan difícil es gobernar y que para eso hay que estar preparado.
La responsabilidad por sus dichos y acciones
anteriores les esta tocando la puerta esperemos sepan por el bien de todos dar
las respuestas adecuadas
Carlos D Aguirre