La caducidad de los valores

 

En estos días ha sido lo más normal escuchar las palabras amnistía, militares, desaparecidos, caducidad y los apellidos Gelman, Bordaberry y otros tantos… en contrapartida he escuchado muy poco la palabra tupamaros asesinos y enemigos de la libertad.

 

Digo esto porque ya es bastante demagogo y estúpido que de lo único que se encarga el gobierno es de seguir con incoherencias como éstas y lo único que hacen es un marketing político para hacer creer a la gente que hacen algo, pero que en definitiva solo les puede llegar de cerca a quienes tengan algún familiar asesinado (desaparecido) ,algún militar o tengan algo que ver con la dictadura. Que dudo que sea un alto porcentaje de la población.

 

Con todo el respeto y la delicadeza que esto trae, la mayoría de la gente está bastante aburrida de eso y poco le interesa que tanto se gaste en esto.

 

Sin entrar en detalles y meterme en los temas militares, que no conozco en profundidad debido al obvio hermetismo, pero me merecen un gran respeto, no hay duda que al gobierno como en tantas cosas las palabras se las ha llevado el viento, porque antes entraban en la ley pero ahora resulta que no y hay que juzgar a algunos. Todo me hace pensar que la  interna de todas las Fuerzas Armadas no debe ser la más contenta cuando se les ha faltado el respeto.

 

Sin haber vivido esas épocas, solo con lo que he leído, entonces el razonamiento lógico de la ley es ¿por qué si juzgar a los militares y policías que supuestamente ampara la ley, y no entonces juzgar a tantos tupamaros que están sueltos y no han estado presos?

 

Si bien habrá muchos involucrados de esos tiempos de guerrillas y dictadura que nunca más se los vio, que nadie tiene rastros y que nada se sabe de ellos, hay otros que siguen ejerciendo cargos públicos y de gran importancia como bancas de senado, ministerios o cargos en los entes.

 

Como se pretende que la sociedad no carezca cada vez más de valores si lo único que se hace es seguir buscando atrás y quedarse con eso. Claro, con este pensamiento somos Campeones del Mundo.

 

Si entre los protagonistas de estos hechos no se preocupan de irradiar hechos que tanta violencia y bronca le causa a la gente ¿quién lo va a hacer?

 

El gobierno con esto lo único que consigue es que los jóvenes recojan viejas enseñanzas, agarren odio y bronca hacia los partidos tradicionales y cada vez haya menos tolerancia y se haga imposible dialogar con un militante frentista.

 

Como si fuera poco, el embajador argentino Hernán Patiño Mayer, sale a declarar y apoya al gobierno diciendo que es bueno que se vuelvan a ¨abrir las heridas tapadas para que cicatricen de una vez¨. Me parece bastante fuera de lugar  que este señor opine de un país que no sea el suyo, no lo debería hacer, ya que su función no es hacer política y menos en algo que es íntimo y autóctono de cada pueblo como es una dictadura y que provoca tantas cosas especiales en la gente.

 

Si el gobierno sigue con esta actitud, no hay duda que los valores de la gente que hoy están en peligro… van a caducar!!!

           

 

 

Juan Eduardo Ulloa- Juventud 903