¿Y DONDE
ESTA EL MUNDO?
La
falta de definición del gobierno del Frente Amplio en materia de política
internacional, constituye uno de los flancos más frágiles y peligrosos de la
administración Vázquez.
No
esta claro para nadie, si en definitiva una u otra opinión interna del partido
de gobierno será la que finalmente prospere.
En
el mientras tanto, quienes desde afuera nos observan, se encuentran frente al
desolado panorama de discernir si la apuesta será al MERCOSUR, como dice
Vázquez, a los mercados internacionales, como dice Astori, a cualquiera menos
los Estados Unidos, como sugieren Gargano y la Arismendi, o al gran bonete.
Los
discursos sobre la hermandad regional se confunden con la aventura bolivariana
–chavista, a la que el Uruguay apuesta con tratados energéticos, canales de
televisión, y la posible venta de Pluna a su absolutamente desconocida
aerolínea bandera.
Eso
sí, con Argentina, cada día peor. Las plantas de celulosa con denuncia al Banco
Mundial de por medio, el tratamiento restrictivo para nuestras exportaciones,
son el primer resultado de la conjura progresista de dos gobiernos ruidosos
pero ineficaces.
Con
la madre patria, ni que hablar. Allá fue el canciller a reclamar que dejasen
entrar a nuestros compatriotas a la península ibérica, esgrimiendo la vigencia
de un tratado más viejo que matusalén, el que tiene tan poca vigencia que
obligo a nuestro Ministro de Relaciones Exteriores a volver rapidito, no fuese
cosa que lo echaran a el también.
La
incongruencia y la ausencia de definiciones pueden ser muy peligrosas en
distintas áreas de la vida nacional, pero en lo que hace a nuestro
relacionamento con el mundo resultan letales.
El
problema de las diferencias ideológicas y filosóficas de una fuerza política
cuyo más fuerte hilo conductor fue la vocación común de acceso al poder explica
esta explosiva falta de claridad.
El
gobierno no tiene una política exterior que pueda ser interpretada por el
concierto de las naciones, porque, sencillamente no tiene política exterior.
La
lucha intestina que en el oficialismo se libra todos los días en este, como en
muchos otros temas, hace que como solución a sus diferencias, aplican compresas
de hielo como la mejor medicina. Frente a la existencia de más de una posición,
frió, indefinición e inacción.
Mientras
tanto el mundo sigue, sin que nuestro gobierno sepa donde esta.