LOS URUGUAYOS EMPEZAMOS A DECIR NO

 

 

En las últimas horas se han dado a conocer el resultado de algunas encuestas de opinión que comienzan a reflejar una reversión en las tendencias iniciales respecto a la aprobación mediante un plebiscito de la ley que autoriza a ANCAP a asociarse con privados.

 

Este fenómeno no se produce en forma espontánea sino que es producto y consecuencia de una serie de factores que han comenzado a influir positivamente en la voluntad de los uruguayos.

 

En primer término, debemos reseñar el “autodesenmascaramiento” de la izquierda nacional por intermedio de su líder, el Dr. Váquez, que le corrió el velo a los ciudadanos acerca de la mentira institucionalizada de la supuesta venta del patrimonio de los uruguayos. Falacia que comenzó en el año 1992 con la discusión de la Ley de Empresas Públicas y que se terminó hace unos días con el error estratégico evidente de Vázquez.

 

En segundo lugar, los uruguayos han empezado a interiorizarse en el texto de la ley que puede perfectamente definirse como claro, conciso y concreto. En los 18 artículos que componen el texto legal no hay referencia alguna a ventas o enajenaciones. SÍ se habla de asociación, SÍ se habla de desmonopolización y SÍ se habla de mayorías claras en el control de la empresa a favor del estado uruguayo, así como de la obligación de mantener la refinería de La Teja. La mayor cantidad de artículos ( seis de dieciocho, 1/3 de la ley ) hablan de las garantías de los actuales funcionarios de ANCAP. Estos podrán optar por ingresar a la nueva empresa o por ser redistribuidos en otras dependencias del estado. Los que opten por ingresar a la nueva empresa tendrán garantidos los derechos que ya ostentaban en la administración pública. Esto quiere decir que mantienen su cargo a disposición en caso de querer desvincularse funcionalmente de la empresa.

 

Por todo lo reseñado, no resulta extraño que el uruguayo haya comenzado a variar su postura inicial. Es una reacción lógica frente al engaño y la mentira pero también es una reacción que sienta sus bases en una cada vez mejor información respecto de lo que, entre todos vamos a decidir. No vamos a cejar en nuestro intento de que el Uruguay tome una resolución fundada, en cualquier sentido. Nosotros estamos convencidos de nuestra verdad y reafirmamos nuestra razón. Vamos a pelear por decirle que NO a la mentira y a los mentirosos; vamos a pelear por decirle que NO a los que pretenden impedir el desarrollo de nuestro país para proteger sus intereses personales y políticos. El 7 de diciembre les vamos a empezar a decir que NO. 

 

Alfredo Susena.