RESISTIRÉ

 

Un nuevo episodio en la telenovela que protagoniza el ex secretario privado del Intendente Arana, Mario Areán, se emitió por todos los canales de televisión y por los medios gráficos y radiales del país.

 

En este capítulo el Arq. Mariano Arana anunció que la CATAM, una comisión creada a principios de año dentro de la estructura municipal para autocontrolar la transparencia en la gestión, había resuelto absolver de culpabilidad a su ladero Areán de las denuncias que fueron formuladas en primera instancia por el Semanario Brecha y que fueron fruto de una investigación en la JDM, donde aparecieron comprobadas una serie de irregularidades, así como de un proceso judicial que se encuentra en curso.

 

La resolución de la CATAM puede enmarcarse dentro de un resultado tan previsible que solo puede tomarse como un dato anecdótico.

 

Parece ser que a dicha comisión, como al Tribunal creado por la Vertiente Artiguista, sector al que pertenecen Arana y Areán, no le resultan irregulares los procesos que fueron cuestionados incluso por el Tribunal de Conducta Política del Frente Amplio.

 

Resulta por lo menos extraño que para estos órganos el libramiento de cheques sin fondo no constituya delito, contrariando lo establecido por la legislación que así lo tipifica.

 

Curioso es también que el hecho que la discoteca perteneciente al ex secretario de Arana haya funcionado sin exigirle la viabilidad de uso que requiere un proyecto de tal magnitud.

 

Tampoco le resulta trascendente a estas investigaciones la actuación de un director municipal, el Arq. Daniel Cristoff, que siendo quien debe autorizar la viabilidad de uso de un proyecto como el Complejo Bahía, haya trabajado como Director de la obra de referencia.

 

Este capítulo de la telenovela fue de los más aburridos por su previsibilidad e intrascendencia al provenir de una comisión de la propia Intendencia Municipal de Montevideo.

 

En el acto de creación de la misma el Arq. Mariano Arana sostenía que la CATAM pretendía cubrir un vacío generado por la inexistencia del ombudsman o Defensor del Vecino.

 

La llave para generar una opinión independiente y que ofrezca las garantías suficientes a los vecinos la tiene el Frente Amplio con la votación en la Junta Departamental de Montevideo. Todo lo demás sigue siendo una mera expresión de deseo.

 

Por ahora debemos dejar que la Justicia se pronuncie, mientras tanto el Frente Amplio no puede eludir la discusión seria de un tema trascendente como el de la corrupción. Hasta ahora escondió la cabeza como el avestruz.

 

Martín Fernández