Echando el resto
La
campaña electoral esta entrando en la fase definitoria, por lo cual los
militantes nacionalistas estamos “dejando todo en la cancha”, utilizando este
termino futbolístico se describe a la perfección el momento que estamos
transitando..
Largas
jornadas de presencia en las ferias, en la rambla o en distintas actividades
que tengan que ver con la campaña, nos pone a los jóvenes en particular como
actores privilegiados en esta gran obra que decidirá quien dirigirá los
destinos de nuestro país por los
próximos cinco años.
Sin
duda la tremenda crisis vivida en los últimos tiempos y de la que parece
felizmente nos estamos recuperando ha servido de campo fértil para el
crecimiento de los especuladores de siempre
cuya mayor contribución en el mejor de los casos ha sido no interponerse ante
las cruciales decisiones que tomo el
gobierno actual para evitar la debacle total y que tuvo en nuestro partido un
aliado que entendiendo la gravedad de la
situación asumió los riesgos de las medidas adoptadas poniéndole como siempre
el hombro al país cumpliendo con su rica historia dando muestras de una
grandeza que de mas esta decir otros no tienen.
Todo
lo antedicho pone de manifiesto cuantas cosas están en juego de cara al futuro,
tan es así que estamos asistiendo a una de las campañas electorales mas chatas
y mezquinas que se recuerden donde parece ser un pecado confrontar ideas y la
palabra debate es para las supuestas fuerzas del cambio la mas terrible de las
blasfemias, lo que cada vez esta mas claro es que huyen de la confrontación
dialéctica porque no tienen una argumentación sólida que convierta un conjunto
de enunciados voluntaristas en una propuesta
coherente y seria que de sustento al accionar de su eventual gobierno.
El
partido nacional a optado por no entrar en la guerra sucia que se le ha
propuesto a pesar de las múltiples provocaciones de las que fue objeto,
llegándose a rozar la vida privada de nuestro candidato algo que esta reñido
con la ética y que demuestra la falta
de hombría de bien de ciertos adversarios.
Los
desafíos por venir van mas allá de cualquier especulación electoralista, así lo
hemos entendido por lo cual nuestra mejor arma contra la calumnia ha sido la
propuesta de un futuro gobierno coherente firme y seguro del camino que debe
seguir para ser de este nuestro Uruguay, un país mejor para todos.
Este
compromiso asumido ante la ciudadanía pone en nuestras manos la responsabilidad
de militar más que nunca, tratando de convencer a todos acerca de la validez de
nuestras ideas, debemos demostrar como nunca nuestra adhesión a este partido de
héroes, sin vergüenza ni timidez dejando de lado el que dirán.
Esta
por demás claro que los blancos somos los únicos capaces de producir los
verdaderos Cambios que hagan transitar a este pequeño gran país por el camino
que lo lleve a la recuperación total para que vuelva al sitial de privilegio
que tuvo y que jamás debió abandonar.
Carlos D. Aguirre