Por un Uruguay saludable
El sistema de
salud actual se caracteriza por su inequidad, descoordinación, la pérdida de
solidaridad y crecimiento.
Entendemos por salud a el estado de equilibrio físico, psíquico y
social del individuo, este concepto es y fue el soporte de las políticas de
salud que el Partido Nacional a querido llevar
adelante en este último período y llevó adelante en el período 1989-1994.-
El concepto debe ser
complementado con aspectos sanitarios, económicos y organizativos, sin los
cuales es imposible imaginar una política de salud efectiva.-
La política de Salud que el
Partido Nacional propone llevar adelante evidencia una política de salud
moderna, sustentada en realidades económicas impostergables (incremento en
términos reales de los salarios de los trabajadores y prestaciones de Seguridad
Social a jubilados y pensionistas) y en principios de equidad.-
Debemos comenzar por poner
orden y reorganizar procurando una mejor administración de los recursos
existentes, coordinando mas eficientemente los mismos, ya que no es que no
tengamos recursos, el problema radica en que gastamos en forma desorganizada y
perdemos eficacia en nuestro objetivo, el cual no puede ser otro que tener un
pueblo saludable, teniendo la posibilidad de tener acceso a los medios
necesarios para serlo.-
Necesitamos del acuerdo
social de los sectores involucrados para poder lograr salvar el problema que
nos aqueja, porque la instrumentación y las diversas alternativas para la
reforma de los servicios de salud deben
ser consensuadas entre todos los actores intervinientes
en el proceso.-
Para lograr un sistema de salud que preste atención
continua, integral, equitativo, humanizado, solidario, ético y eficiente,
debemos central la reforma en el cambio de “Modelo de Financiamiento” del
sector (que la gente aporte según su capacidad contributiva, a través del IRPF, y el fondo financiará según el riesgo
de las personas), logrando uno equitativo que tome en cuenta la capacidad
contributiva, permitiendo el acceso universal; debemos desarrollar un “Modelo
de Atención” que jerarquice los aspectos de promoción y prevención de salud,
cambiando la orientación asistencialista, quebrando
esa atención esporádica y episódica; es imperioso el desarrollo de una política
de “Recursos Humanos” de acuerdo a las necesidades del país (incorporando
tecnología incorporamos profesionales en
lugar de expulsarlos, necesitamos más salubristas,
administradores, epidemiólogos y especialistas en Salud Ocupacional, así como
médicos generalistas para propiciar el cambio en el
modelo de atención); es necesario que se propicie una reingeniería de
Tenemos el equipo para
cumplir con el desafío de cambiar,
estamos preparados para ello; el Uruguay de hoy necesita de un Ministerio
de Salud altamente tecnificado, con técnicos de dedicación full-time y con
remuneraciones acordes a sus responsabilidades.
Dr. Nicolás Orrico