El de arriba es el nervioso y el de abajo el que se mueve

 

Estamos llegando al momento de la campaña política cuando la hesitación por los resultados electorales puede llevarnos a la exaltación  extrema de las pasiones, pero de ninguna manera deberá conducirnos a la renuncia de valores y estilos de proceder en la defensa de nuestras ideas y en los métodos a utilizar para hacer conocer nuestras propuestas y convencer a la ciudadanía de las ventajas de ellas y las bondades y méritos de nuestros candidatos.

 

El estilo del Partido Nacional  no pasa por intervenir con  medios hábiles y arteros en la política con el fin de servir intereses propios o de grupos de personas, no pasa por la ofensa el honor, fama, derechos o intereses del adversario ocasional que discrepa con nosotros, del periodista que es incisivo en sus preguntas o del profesional que expone el resultado de sus encuestas.

 

La tendencia a interpretar la realidad sobre la base de una valoración dicotómica expresada sobre la concepción de que el adversario político es fruto del mal, que debe ser destruido por cualquier medio para luego construir nuestro proyecto del bien, derivado del pensamiento de nuestro partido, nuestro sector o más íntimamente de algunos de nosotros que hemos sido elegidos e iluminados por un don sobrenatural,  ha llevado al mundo a una polarización que no compartimos..

 

El politólogo Luis Eduardo González ha defendido con altura su honor y ha respaldado con su hombría al equipo profesional que trabaja junto a él. Y lo ha hecho porque lo “obligaron a salir”, desde que se acusó que el resultado de su trabajo estaba sesgado y distorsionado para no exponer la realidad, ya que ese resultado exhibía el descenso en la intención de votos del Encuentro Progresista-Frente Amplio-Nueva Mayoría, y entonces esa realidad no coincidía con los deseos de un sector político.

 

Coincidimos con el Lic. González, en cuanto se podrá criticarse el resultado de su trabajo, porque éste es pasible de errores o de incapacidades personales, las cuales habrá que demostrar, y este es el límite honesto y sereno de la tolerancia, pero de ninguna manera es posible  aceptar el agravio gratuito sin responder. Vaya nuestra solidaridad.

 

Bajo el título: El equipo de Larrañaga, Es lo que hay, valor  los periodistas Guillermo Waskman y Pablo Alfaro (Brecha 15-10-04) se ocupan de desmenuzar, agregar por su cuenta y capricho, y canibalizar la lista con los nombres de 38 personas, Compañeros del Partido Nacional, que fueron presentadas por el Dr. Sergio Abreu como algunos de los miembros del equipo de gobierno a partir del próximo primero de marzo.

 

Como resultado de un delirante paroxismo, cometen el agravio de decir: “Para empezar faltan el propio Abreu y Luis Alberto Lacalle, con lo cual los 38 se hubieran convertido en 40, un número que quizás se haya querido evitar para que no se hicieran las previsibles bromas relacionadas con el cueto de Alí Baba”. Para manipular la información y demostrar su tesis, nada hubiera cambiado con que la lista tuviera 36  nombres, puesto que para llegar a 40 hubiera bastado que tomaran el nombre de otros dos de los compañeros que manejan los articulistas.

 

Pero el agravio gratuito es que sin ningún fundamento se trata de descalificar a los compañeros, sin manifestar hecho alguno, acusación o sospecha para investigar.

Sepan todos que este Partido Nacional, es el Partido del Honor, de la Libertad y de la Honradez Administrativa. Sepan que por el Honor defenderemos a nuestros Compañeros, pero que no dejaremos de condenar a los desvíos. Si tienen acusaciones, preséntenlas, de lo contrario no agravien.

 

Si tienen acusaciones procederemos en consecuencia, sin temblar y sin vacilar. Procederemos siguiendo el ejemplo de como lo hizo el Coronel Diego Lamas aquella tarde del viernes 30 de marzo de 1903: “Bajo lluvia avanzamos despacio y luego  de despuntar la Laguna del Negro, hacemos un alto sobre el  arroyo Conventos. A las cuatro reiniciamos la jornada, siguiendo, según se asegura, la huella de Muniz que no está lejos. Al poco  rato se interrumpe la marcha para juzgar a cuatro soldados que acaban de asesinar a un infeliz pulpero para robarlo y embriagarse a discreción.

 

Sobre tablas se convoca a Consejo de coroneles. La condena no se hace esperar.

 

Evidenciado el delito, pues los culpables visten prendas de su víctima – uno trae su camisa, otro guarda unos pesos arrebatados, otro luce un anillo –  se les condena por unanimidad a la pena de muerte en juicio breve y sumario”. Extractado el libro Por La Patria de Luis Alberto de Herrera, Tomo II, Página 42.

 

Repetimos, si quieren acusar, presenten evidencias. Difamar no. A nuestros Compañeros agraviados nuestra solidaridad y afecto. Nuestra certeza: el Dr. Larrañaga no es Alí Baba y los Compañeros no son una banda, son ciudadanos honorables. A los Compañeros mencionados, en particular a los integrantes de Desafío Nacional Juan Andrés Ramírez y Alvaro Alonso nuestro respaldo.

 

Basta leer el artículo siguiente de Brecha titulado: El entorno de Vázquez, Los hombres del Presidente del periodista Mario Peralta, analizando quienes están más próximos al Dr. Tabaré Vázquez, menos próximos o más alejados de él (imperdible), para ver el ejercicio maniqueo que hace el semanario de las personas y la realidad.

 

La lectura de estos artículos se las debo a un buen amigo, que es un Socialista íntegro, que está desilusionado porque ya la izquierda no es Izquierda, que no sabe que ha pasado con la construcción del Hombre Nuevo, que sus compañeros de ruta han perdido los valores por los que lucharon toda una vida, que se siente desilusionado porque sus compañeros no dicen lo que van a hacer, y no harán lo que dicen, que todo vale para lograr el poder aunque tengan que abrazarse con culebras, no obstante tratan  a los adversarios como alimañas.

 

Finalmente gracias por hacernos pensar en estas cosas, otra vez solidaridad con los agraviados gratuitamente, porque actuando de esta forma como dijo Sebastián Da Silva nuestros adversarios votarán como nunca y perderán como siempre, porque ya se nota en los resultados de las encuestas y en el ambiente, porque el de arriba es el nervioso y el de abajo el que se mueve.

 

Adelante Jorge!!!

Viva el Partido Nacional!!!

Viva la Patria!!!

 

 

Carlos M. Cobas