Se les hunde el corcho!!!
Los
historiadores tendrán bien presente esta campaña electoral. Desastrosa, opaca,
timorata, y últimamente agresiva a más no poder.
La
estrategia del silencio que Esteban Valenti
pergeño y convenció a los frentistas es la que impide la sal y pimienta
que sanamente se debe de incorporar a una contienda en donde los aspirantes a
ser electos demuestren verdaderamente sus condiciones. Estamos todos hartos de
no poder discutir ideas, de que no existan debates aunque sea en las radios con
los candidatos locales, y de ser solo depositarios del puño crispado y del
insulto cuando realizamos proselitismo en la ciudad de Montevideo.
La
lógica de la confrontación le ganó al raciocinio, la valoración de la
coherencia perdió por goleada ante tanto odio sembrado durante tantos años y el
populismo barato se antepone a cualquier programa de gobierno. Sino veamos
algunos ejemplos: Michelini alaba al Negro Alcorta en Maldonado y todos
contentos, el Dr. Vázquez hace un solo anuncio en su reducto de
AFAP,
Ancap, la ley de Puerto, la concesión del Aeropuerto, la terminal de
contenedores, las bandas de celulares, forman parte del cambio que obviamente no les conviene discutir. Por
eso la campaña de la “laguna” que hace llegar a cualquier precio, por eso las
culebras y por eso la “omertá” indignante de recular ante la más mínima
invitación a revelar las propuestas de país de unos y de otros. Imagine el
lector si un Juan Pablo Terra, un Zelmar, un Vivian Trias o un Crotoginni
admitirían tan penosa estrategia...
La
frutilla de esta torta pasada de horno es el debate paralelo que se ha dado
entre dos dignos representantes del Uruguay del ayer. Tanto el Dr. Sanguinetti
como el Senador Mujica personifican la quinta esencia del país dividido en dos,
el que se mira de reojo, el que alienta la desconfianza y en donde prevalece la
división frente a cualquier tipo de entendimiento. Es lo que la gente denomina
casi con desprecio la clase política, son los actores de setenta años que
campean en los pasillos del poder sin haber podido superar los acontecimientos
de hace treinta años y lo que es peor los que los siguen utilizando para reinar
en sus respectivas estructuras partidarias.
Esta
sumatoria de realidades, permiten que no puedan seguir flotando, porque el
corcho a medida que se acerca la hora decisiva se va hundiendo por la sabia
sensatez del pueblo oriental que no se deja subestimar tan fácilmente.
A
diez días de la elección el Partido de la Nación esta preparado para la
atropellada final, la renovación absoluta en sus filas, su evidente unidad, su
vocación de servir a la Patria ante cualquier tentación electoralera y su
mirada hacia el futuro le asegura a toda la ciudadanía no solo un mejor
porvenir sino la justicia que haga mas digno a nuestro pueblo. Nosotros con la
lista 903 estamos dejando la vida para hacerlo realidad, tenemos la sana
soberbia de pensar que somos el mejor equipo para que Larrañaga gobierne, por
honestos, por jóvenes, por preparados y por vocacionales. Acompáñenos en esta
patriada que le devolveremos todo nuestro esfuerzo para tener un Uruguay
moderno y con mayúscula.