LA RE –RE

 

 

Con acento riojano se hablaba hace ya diez años de la avaricia de poder de la que hacía gala el entonces presidente Argentino, Carlos Saúl Menem en términos de la re- reelección.

 

Hoy, la noticia del vecindario es que el Comandante Chávez hizo  votar a su parlamento (exclusivamente integrado por adeptos al régimen) una propuesta de reforma de la constitución bolivariana que habilita la reelección indefinida.

 

Mientras tanto en este lugar y en este tiempo parecemos no escapar a la pandemia: una vez cada quince días y en forma alternada algún Ministro o Ministra salen a reclamar por la reelección del Dr. Vázquez.

 

En todos los casos, el espíritu es el mismo: de aprovechar la circunstancia de detentar el poder para mantener el mismo.

 

Desviación del poder.

 

Uso inescrupuloso del mandato ciudadano.

 

Prostitución de la política.

 

Uruguay tiene sus tradiciones, sus valores su moral pública.

 

Parte de esa cultura dice que los presidentes no deben ser candidatos.

 

Por eso se puso sucesivamente en nuestra constitución la disposición que los inhabilita.

 

Por ello luchó el Partido Nacional especialmente en1971.

 

Y paradójicamente el Frente Amplio también lo hizo.

 

Lo único que cambió para el Frente es que en el 71 el candidato era Pacheco Areco y ahora lo sería Vázquez  Rosas.

 

Nosotros somos contrarios a la reelección en sí misma.

 

Y hasta ahora el soberano respaldó esa posición.

 

Pero, al frente del gobierno tenemos hoy a un partido político que se refugia en su dogmatismo más visceral cuando no debe hacerlo, y actúa con un descarnado pragmatismo cuando de temas electorales se trata.

 

Desde nuestro Partido Nacional decimos una y otra vez NO.

 

No a la reelección.

 

No al uso del poder para el poder.

No a la reelección, no sea que después venga la Re –re.

 

Cosa de la que por ahora no se habla.

 

Claro, aun no es tiempo.

 

Alvaro Alonso