Triste imagen

 

Cuando uno decía Uruguay dentro del espectro regional, sabía que iba a inspirar respeto, y en cierta medida admiración, por el hecho de haberse sobrepuesto a lo largo de la historia a tener que convivir entre dos gigantes, y a pesar de todo jamás haber sido avasallado, por el contrario siempre plantándose firme, y muchas veces haciendo prevalecer su posición ante sus vecinos.

 

Tanto su fuerte tradición democrática, como su fortaleza institucional y generalmente excelentes operadores en las relaciones internacionales hacían que esto fuera posible, y a su vez permitían que el pequeño país en territorio se agigantara cuando de posicionamiento internacional se tratara.

 

Vale recordar que el MERCOSUR como tal nace porque Uruguay se opone a la idea de que Argentina, y Brasil creen una especie de zona de libre comercio entre ellos que nos iba a dejar afuera, y con serias desventajas para competir comercialmente, así es que luego de varias gestiones y la incorporación de Paraguay, nació el hoy devaluado mercado común del sur del que formamos parte.   

 

Pero” Cambia todo cambia”, y  ese respeto por la coherencia de la política exterior uruguaya parece formar tan solo parte del pasado.

 

Como es mucho mas fácil destruir que construir solo hizo falta que apareciera

 

Gargano al frente de la diplomacia de nuestro país para que esto fuera posible.

 

Debemos entender que el relacionamiento internacional es algo fundamental para un país como el nuestro y mucho mas si tomamos en cuenta que estamos en un mundo globalizado, por eso es fundamental una política exterior coherente, y unos actores para llevarla a cabo profesionales, en esto todos estamos de acuerdo aun sin ser especialistas en el tema, perdón, todos no el gobierno no comparte nuestra visión porque ha colocado al frente del Ministerio de Relaciones Exteriores y claramente en razón de una cuota política a alguien que no tiene ni capacidad ni inteligencia para ocupar el cargo, y así nos va.

 

No paso desapercibido el hecho de que a la cumbre iberoamericana de jefes de estado y de gobierno que se realizo aquí faltaron un montón de presidentes, sobretodo los del bloque regional quedando patente la soledad en la que nos encontramos, y cual es el relacionamiento que tenemos con nuestros vecinos, por más “Progresistas” que sean.

 

Es tan triste la imagen del Uruguay hoy día, que hasta la ministra de economía Argentina expreso que para reclamar algo primero nuestros ministros deben ponerse de acuerdo, refiriéndose al cada vez más intrincado diferendo por las plantas de celulosa.

 

Por más que no les guste a los señores del gobierno, deben asumir que es como los ven desde todas partes, como un cúmulo de individualidades que tratan de llevar agua para su molino sin importar el trabajo en equipo que sea beneficioso para todos, y en este caso nada mas y nada menos que para el país entero.

 

Si algo tenemos que felicitar de los señores del gobierno en esta oportunidad y en relación a estas declaraciones es que se llamaron sabiamente al silencio.

 

Mal que les pese nuestros “Enemigos” se están valiendo de las debilidades de este gobierno, que justamente es que no tiene idea para donde va, y que por el contrario se contradice en cosas que se tienen que tener muy claras al momento de tener un proyecto de país en serio. Repito, por eso nos ven  como nos ven  y mucho me temo que en este tema como en muchos otros tendremos   más noticias para este boletín.

 

Festejen

 

Carlos D Aguirre