Cumbres bochornosas

 

 

En relaciones internacionales este desgobierno progresista sigue por el camino del “no se que tengo que hacer”. Esta  ha sido la impronta de su gestión hasta la fecha y suponemos que de aquí en más, por que no hay señales que indiquen que eso va a cambiar.

 

En el Uruguay históricamente la política exterior era una política de estado, más allá de quien se encontrara en el poder, el País tenía un rumbo claro, consensuado y lo que es más importante un prestigio establecido como nación por años de solvencia, profesionalismo y cancilleres capaces; desgraciadamente nada de eso ocurre hoy.

 

El tema de las papeleras es la vedette de toda esta tragedia en relaciones internacionales puesta en escena por la compañía teatral progresista., hace dos años que está en cartel y por segunda vez sufrimos la inoperancia de nuestra cancillería en una temporada turística veraniega.

 

La Secretaría de Estado está siempre jugando al pelotazo, siempre reaccionando a las movidas argentinas, nunca tomando la iniciativa.

 

Vimos mandar al Ministro Astori y al Dr. Gonzalo Fernández, Secretario de la Presidencia  al Banco Mundial cuando la encargada del ambiente de la vecina orilla concurrió a la sede de ese Organismo para abogar en contra del préstamo a ENCE, pero no se le ocurrió de “motus propio”. Con la Corte Internacional de La Haya pasó otro tanto, la Argentina hizo su jugada y nosotros  salimos a apagar el incendio, suerte que de entrada tienen el partido perdido, por que sino sería catastrófica la negligencia de la Cancillería.

 

¿Uds. vieron que Gargano llamara al Embajador Argentino a dar explicaciones cada vez que se suscitaba un evento de corte de puentes y la República Argentina no hace honor a sus compromisos internacionales de libre tránsito de bienes y personas?

 

¿Uds. vieron al Canciller reunir al cuerpo diplomático acreditado ante el Gobierno Nacional para exponer la posición uruguaya al concierto de las naciones y patentizar las violaciones al marco jurídico internacional por parte de la Argentina, fortaleciendo así la opinión de la causa uruguaya?

 

Yo no he visto nada de eso, solo he visto una Cancillería timorata y pusilánime, una Cancillería que desperdició el crédito internacional de respeto, consideración y credibilidad que costó años construir.

 

Hoy el Uruguay ya no es referente internacional, es solo uno más de los países desconocidos que se encuentran en la América del Sur y eso gracias pura y exclusivamente al cambio progresista.

 

Pero oh sorpresa, sí vimos que el Ministro Lescano ahora manda una nota a la Organización Mundial del Turismo por el corte de los puentes: en diciembre.

 

Tarde piaste ¿no?.

 

¿No se pudo tener el expediente listo y al primer corte de ruta enviarla? ¿No era previsible el derrotero de las cosas? ¿Había que esperar a tener la temporada turística encima para hacerlo?.

 

En fin creo que es aburrir al lector con un tema del que se ha hablado hasta el hartazgo, pero que a pesar de ello no ha motivado al Gobierno Nacional a hacer nada.

 

Pero las barrabasadas internacionales no terminan aquí.

 

Al pasar podemos mencionar la fallida Cumbre Iberoamericana que nos costo a todos nosotros millones de dólares y que de los 22 posibles concurrente no vinieron 8, es decir faltó casi la mitad, pero de esos ocho dos eran muy calificados: Brasil y Venezuela. Es como si a una cumbre de los países más industrializados del mundo no concurrieran EE.UU. y Rusia ¿Qué clase de cumbre sería esa? Bueno de la misma clase de la que tuvimos aquí: una “cumbre bochornosa”, no sirvió para nada. No podía el Ministerio de Relaciones Exteriores haber tenido en cuenta al fijar la fecha de la reunión que en Brasil, Venezuela y Nicaragua había elecciones y que seguramente sus presidentes estuvieran más pendientes de su realidad nacional que de la internacional.

 

Tampoco previeron que Lula no estaría muy a gusto con Evo Morales, que le subió el gas a instigamiento del Presidente Chávez, tampoco sospecharon que Chávez y Lula están teniendo diferencias importantes por  litigios limítrofes en su frontera rica en yacimientos; es decir nuestro Ministerio de Relaciones Exteriores no tiene la más remota idea de que la política internacional es una red enmarañada de relaciones peligrosas y que quien está al frente de esa Secretaría de Estado debe ser alguien con la capacidad y los conocimientos suficientes para interpretarla y administrarla correctamente. Nada de eso tenemos hoy.

 

Esto antes no pasaba, teníamos cancillerías y cancilleres en serio.

 

¿Hasta cuando los uruguayos tendremos que soportar un Canciller inepto?

 

¿No habrá alguna linda embajada donde no esté ningún hijo de un senador de la bancada oficialista o algún diputado frustrado que no salió electo, donde lo pudieran reacomodar para minimizar el daño?. Esperemos que el anunciado cambio en el gabinete contemple lo que a todos los uruguayos hoy nos parece obvio y si también se va Díaz mucho mejor.

 

Agustín Cobas