Presupuesto
participativo
¿propuestas o reclamos de los vecinos?
Si
me preguntan que función cumple un municipio y como debe éste de actuar ante la
sociedad respondería: elaborar, aprobar y modificar los planes de desarrollo
cuyo contenido debería armonizarse con los planes regionales y nacionales.
Esa
planificación y regulación del
municipio, así como el confeccionar un plan regulador comunal dentro de los
marcos legales vigentes.
Los
municipios deben desarrollar directamente o con otros organismos del Estado
aquellas funciones que atiendan: la educación y la cultura, la salud pública,
la protección del medio ambiente y la asistencia social.
Creo
que son los pilares fundamentales para todo gobierno municipal.
Pero
veamos que ocurre en aquellos lugares en donde el Frente Amplio es gobierno
municipal.
¿Realmente
se trata de propuestas o estamos ante una serie de reclamos?
¿Qué
se necesita para elaborar un proyecto?
Vayamos
por partes. Tenemos que ser concientes que aquellas ideas de proyectos que vayamos
a presentar no deberían aparecer como surgidas de la nada, sino que formen
parte de una programa nacional mucho más amplio o a través de una estrategia
vigente de ordenación. Citemos un ejemplo, los espacios verdes.
Pero
si no existe un programa o una estrategia más generalizada, el proyecto debería
ser una actuación innovadora al respecto y tratar de definir, iniciar o incluso
crear ese programa o estrategia.
Si
vamos a preparar el proyecto debemos profundizar en su contenido, y que este
apunte directamente a detectar los problemas y al mismo tiempo buscar las
soluciones.
En
el caso del Presupuesto Participativo lo que hemos podido comprobar es que el
80 por ciento está enmarcado dentro de los reclamos de los vecinos, de quienes,
con el pago de sus tributos contribuyen al funcionamiento del municipio y en el
restante 20 por ciento puede decirse que se trata de algún proyecto elaborado
por algún vecino y el aporte de los técnicos, que son muchos en los gobiernos
progresistas de capital e interior y que de alguna manera deben justificar su
contratación y obviamente el salario.
Todos
sabemos que por lo general a los municipios, así como aquellos fondos de
desarrollo no son muy afines a aquellos proyectos demasiado pequeños porque su
aprobación, supervisión y evaluación entrañan la misma carga administrativa que
si se tratara de una proyecto a gran escala.
En
el caso de
Cuando
los vecinos reclaman, no proponen, un semáforo en un citado cruce, no lo hacen
para embellecer el barrio, lo hacen porque entienden que es un elemento de
seguridad para la zona, porque son ellos los que a diario deben recorrer el
barrio y visualizan el peligro.
La
poda del ornato público es una obligación del municipio hacerla en determinada
época del año y no es propuesta, es reclamo, al igual que el alumbrado público,
el barrido, bacheo o reparación de las calles, la reparación de veredas, el
cuidado de los espacios verdes, la señalización de las calles, son tareas
específicas del municipio.
No
es posible que se tengan que disponer miles de pesos para una elección que es
simplemente mantener activa la militancia de izquierda, es decir darle
“ocupación a los compañeros”.
Es
tan difícil darse cuenta de ello. ¿Verdad que no?
Lo
que queda claro es lo siguiente: en los gobiernos progresistas de capital e
interior sobran técnicos (amigos) y falta planificación.
Que
justo es decirlo, planificar significa: organizar conforme a un plan.
Un
plan es un proyecto elaborado, formado por una secuencia lógica de operaciones
a fin de alcanzar un objetivo expuesto claramente.
Las
propuestas de proyectos deben recoger las conclusiones del proceso de análisis
conforme al marco lógico.
Son
gobiernos que han optado por composiciones abstractas, por símbolos
trasnochados, por modernices de colores, por geometrizar,
por tecnologías y otras yerbas.
Terminemos
con
Hablemos
correctamente nuestro idioma:
PRESUPUESTO PARTICIPATIVO = A RECLAMOS
DE LOS VECINOS.
Rubén Castelli