Ética responsable
Otra vez la 903
El
mes pasado renunciaron la totalidad de los integrantes del Tribunal de Ética
del Frente Amplio.
Las
razones apuntaron a discrepancias con la gestión de la citada Fuerza Política y
a la ignorancia de la necesaria actuación de aquel tribunal ante hechos de
corrupción gubernamental, denunciados en ámbitos y órganos jurídicos
competentes.
Al
Presidente de
Pendientes
y acumulados en el tiempo, los conocidos asuntos de los Casinos Municipales, el
Carné Asistencial de Salud Pública del Senador Nicolini,
la venta de PLUNA, la financiación de una gira de un cantautor nacional con
fondos de Entes Estatales, el Juicio Político al Intendente de Maldonado Oscar
De los Santos apoyado por un Sector Frenteamplista (“Cabildo
Lamentablemente
para peor ejemplo ciudadano, estos casos no han sido tramitados al Tribunal
Ético Partidario y los integrantes de este nuevo Tribunal están siendo acosados
y presionados por Ministros de Estado afines a grupos políticos de los involucrados, con el
fin de que no actúe al haberse anunciado fallos de
Claro
está, no respetan
A los Tribunales de Ética, Honor o
Moral de las Instituciones les compete analizar
y juzgar hechos e individuos pertenecientes a esas organizaciones desde el
punto de vista ético independientemente del procesamiento, sobreseimiento,
archivo, sentencia, condena u otro fallo judicial.
Sus
acciones y procedimientos determinan lo siguiente:
1.-Si
los hechos y las personas involucradas
son éticamente reprobables o corresponden a la moral y buenas costumbres.
2.-Si
se trata de una situación aislada con
afectación a los principios morales de
3.-Si
los individuos cuestionados continuarán perteneciendo a
Hay
quienes creen que con el fallo de la justicia es suficiente. ¿Y el aspecto
ético?
Otros
entienden que si el problema ocurre en nuestro partido, es conveniente
rechazarlo o mejor ocultarlo porque políticamente no resulta redituable. ¿Cómo
medimos el alcance político de otorgar el crédito a los Tribunales de Ética
Partidaria?
Entiéndase
bien la diferencia entre “subirse al carro de la embestida baguala” y de clarificar,
investigar y ordenar nuestra vida política, que fue lo que planteó Juan Andrés
en respuesta a la embestida baguala de la que fuimos objeto en 1996.
Gracias
a esa valiente actitud, el Partido Nacional cuenta con un Tribunal de
Ética y nuestra Agrupación, posee las
garantías más que suficientes para exigir a los demás partidos y en la
oportunidad al Frente Amplio, la convocatoria de su Tribunal Ético para lograr cristalinidad en el ejercicio del gobierno.
Es
principio de la 903 y por eso la quiero.
Fernando P. López