Es tiempo de asumir la responsabilidad

 

 

Estamos transitando las semanas más difíciles que le ha tocado vivir hasta el momento al novel gobierno del encuentro progresista frente amplio nueva mayoría, los problemas en oncología pediátrica del Pereira han sido el bautismo de fuego para la ministra de Salud Pública, quien lamentablemente para sus intereses, no estuvo a la altura del caso, dejando su actuación en la emergencia muchas dudas sobre el procedimiento llevado a cabo, en un tema tan delicado como es la salud de los niños que deben tratarse allí.

 

El asunto  fue tan mal barajado, que el oficialismo cerró  filas para evitar una profunda crisis ministerial a tan solo tres meses de gestión, debiendo incluso el Presidente de la República bajar al ruedo para aquietar las aguas, actitud que en lo personal nos pareció un tanto desmesurada por cierto.

 

Existe unanimidad en la población, en cuanto al éxito obtenido por los responsables de este instituto, habiéndose bajado sensiblemente la mortalidad de los pacientes, mejorándose a su vez los índices de sobrevida y la calidad de la misma en estos.

 

Obviamente esta labor de carácter científico debe ser reconocida y apoyada desde todos los estamentos de la sociedad, para que cunda el ejemplo y se siga avanzando en tan encomiable tarea

 

Pues bien nuestro gobierno ha hecho honor al refrán que dice “El sentido común no es el más común de los sentidos”, removiendo de sus cargos a gran parte de los médicos que han logrado tanto éxito en estos años aduciendo un cambio en el perfil de la nueva política de salud, en la cual tan buenos  profesionales, no encajarían, siendo remplazados estos, por socios del primer mandatario en su actividad privada, oh casualidad.

 

Tanto esta decisión inentendible, como la suspensión del tratamiento de algunos pacientes por unos días, sin saber a ciencia cierta los motivos, ni claramente quienes son los responsables de la situación  llevo a la Ministra al parlamento donde fue duramente cuestionada, lejos de asumir la responsabilidad que le cupo  por ser la titular de la cartera, al mejor estilo Poncio Pilatos se lavo las manos, expresando que era todo una estrategia política en contra suya y del gobierno.

 

Esta semana por su parte la colonia Berro ha sido noticia debido a los motines que han protagonizado los internos, con quema de colchones, toma de rehenes y destrucción del establecimiento.

 

Durante el primero de éstos la Ministra de Desarrollo Social, se ofreció como mediadora, algo loable por cierto, lo que dista mucho de esto fue su actitud  frente a los oficiales encargados de controlar a los amotinados, desautorizándolos en todo momento no permitiendo que realizaran la tarea para la cual están preparados.

 

Insólito fue lo que hizo un  senador durante el episodio, quien  jugando al héroe e irresponsablemente, arriesgó su vida, al trasladar varios reclusos armados, algunos de los cuales lograron escapar, generándose así una situación dantesca sin lugar a dudas.

 

Curiosamente  la Ministra utilizó las mismas palabras que su colega de Salud Pública atribuyendo  a los motines una intencionalidad de carácter político.

 

Como ciudadano me molesta esta actitud mediocre y cobarde de no admitir los errores, buscando esconder la ineptitud detrás de una persecución política que no existe.

 

Señores del gobierno ha llegado la hora de ponerse los pantalones largos, tomar las riendas y asumir las responsabilidades que la mayoría de la población les dio con su voto, se ha terminado el tiempo de la excusa y él yo no fui, dejen de crear fantasmas  y comiencen a hacer algo por la gente de una buena vez.

 

Carlos. D Aguirre