COMPROMISO 2006 

 

 

Hace ya tres años que regularmente expresamos nuestra opinión por intermedio de nuestro semanario “Compromiso”. Desde abril del 2003 a la fecha muchas son las cosas que cambiaron en el panorama político nacional, el que lamentablemente presenta signos que nos llaman a la preocupación.

 

Uruguay ha escrito su historia de nación joven en base a la búsqueda de equilibrios en materia política que han permitido, con mayor o menor intensidad, dependiendo de la época, que se dieran condiciones contextuales para su desarrollo.

 

Del estado post provinciano de hace un siglo y medio al estatus de Nación independiente y orgullosamente soberana de la modernidad, se llegó en base a la capacidad que tuvieron nuestros ancestros de encontrar los acuerdos esencialmente políticos sobre los que se construyó la República.

 

Hoy denunciamos que por encima de las diferencias ideológicas y programáticas que nos separan, el gobierno parece peligrosamente embarcado en un proceso de enfrentamiento con el resto del sistema que lo tiene aislado, encapsulado y por sus únicos y propios medios en una coyuntura que no se presenta como sencilla.

 

Es que el discurso de que de un lado están ellos, los buenos progresistas que llegaron para salvar a la patria de las garras del capitalismo, y del otro lado están todos los que no son afiliados al Frente Amplio, además de infantil, es absurdo, peligroso y altamente inconveniente.

 

El Parlamento, relegado a un rol casi decorativo no es el ámbito  que nuestra democracia representativa, aún con sus fallas, supo tener.

 

Es que en una estrategia destinada al ahogo por asfixia de los partidos tradicionales el gobierno no abre canales de diálogo que permitan darle amplia base a sus acciones.

 

Y así estamos.

 

 Con un panorama complicado en materia de relaciones exteriores, con pésimas señales de incertidumbre hacia la inversión, y en un incipiente proceso de descontrol de la interna del propio gobierno, estamos mal.

 

Por eso, al retomar nuestro contacto semanal con Uds. desde nuestro rol de opositores que pretendemos desempeñar con responsabilidad, reafirmamos nuestro compromiso con la defensa de la mas valiosa de las herramientas que está al alcance de nuestra mano: el diálogo con todos los interlocutores con los que convivimos, le pese a quien le pese en este nuestro querido Uruguay.

 

Ese es nuestro compromiso. El del 2006 y para siempre.

 

Alvaro Alonso