La gran diferencia

 

 

Cuando uno trata de analizar la situación que atraviesa un país no puede abstraerse, de cual es su situación con respecto al lugar  del planeta  que ocupa, esta visión geopolítica  seguramente ayudará a comprender el porque se dan diversas situaciones en el marco de un mundo cada vez mas globalizado, donde la tecnología y el avance del comercio parecen querer hacer posible el sueño hecho canción de John Lennon de vivir en un mundo sin fronteras.

 

Dicho esto acerquemos la mira hacia nuestra región, donde nos encontramos con una situación comercial por demás favorable, y gobiernos que se dicen ideológicamente afines aunque diversos acontecimientos han demostrado que esto no es siempre así.

 

Por aquello de que los países no tienen amigos, sino intereses comunes, y  circunstanciales claro esta 

 

Lo que si parece ser el denominador común para los autodenominados gobernantes progresistas de esta parte del planeta es su estilo de conducción.

 

Decimos lo de autodenominados porque aunque en el discurso dicen actuar por y para el pueblo, frase por demás demagógica, sus actitudes rozan muchas veces con lo autoritario  para decirlo de una manera cortés, donde las divergencias de opinión no son bien miradas

Chávez  líder de esta corriente amparado en  el precio del petróleo cree ser la reencarnación de algún emperador romano, tanto Morales como Correa parecen ser sus escuderos.

 

Esto en el norte del continente, por estos lares no les vamos en saga tenemos en Argentina una presidenta que busca emular a Eva Perón, mientras aquí nuestro presidente aunque más discreto que sus colegas también ha dado sobradas muestras de ser poco tolerante ante la divergencia.

 

Recordemos que ha señalado más de una vez a la prensa ejerciendo una presión indebida sobre aquellos medios que no dicen amén a todo lo que hace su administración, por su parte y de mucha más actualidad, otro tanto está sucediendo con la Suprema Corte de Justicia, en el mismo sentido aunque esta vez el primer mandatario no salió abiertamente a discutir los fallos del máximo tribunal lo han hecho algunos de sus secretarios de estado, y mas de un legislador oficialista lo que demuestra a la larga el sentir del gobierno sobre el particular.

 

Tanto personalismo, y necesidad de imponer sus ideas por parte de los referidos mandatarios, hace imprescindible la fortaleza por parte de la oposición de manera de asegurar que sea escuchado todo aquel que discrepa con el gobierno de turno.

 

En un sistema democrático esto es fundamental, para que no exista avasallamiento por parte de quienes detentan el poder.

 

En este sentido el Uruguay  parece ser una isla en comparación con los demás países de la región, donde las fuerzas políticas a los diferentes gobiernos se demuestran muy  disminuidas, o sea sin el peso ni el protagonismo que deberían tener.

 

Aquí por el contrario el Partido Nacional se muestra fuerte en sus convicciones y forma de actuar, haciendo valer sus discrepancias, y demostrando en todo momento a la administración Vázquez en este caso que hay medio país que piensa distinto a él y a su fuerza política, mejor dicho  un poco más al decir de las ultimas encuestas.

 

Ciertamente nos sentimos orgullosos de cumplir este rol en este momento, nuestro partido está haciendo honor a su rica historia, estableciendo una gran  diferencia con los otros partidos en su misma situación del continente, y demostrando con coherencia y firmeza que otro país es posible, marcando un camino que está siendo seguido por más y más gente cada día, siendo la principal voz de aquellos que piensan distinto y   quieren hacerse oír

 

Carlos D Aguirre