PERSPECTIVA DE LA
JUVENTUD NACIONALISTA
En un somero análisis del escenario regional, en materia política, podemos apreciar cambios sustanciales en los últimos tiempos. Mientras que algunos gobiernos se encaminan hacia el final de sus mandatos (Chile, Venezuela, Uruguay), los países restantes comienzan sus administraciones en medio de conjeturas adversas, que condicionan el cumplimiento de promesas electorales.
Si bien los países sudamericanos registran
diferencias a su problemática interna,
son cada vez más criticas las “voces” contra el denominado “neoliberalismo económico”. Esta situación
que caracteriza a la región, tiene como objeto –entre otros-, el debilitamiento
de los Partidos Tradicionales, y la entrada en escena política de “lideres de
corte populista” que con discursos que priorizan lo social, han logrado acceder
al gobierno.
Las
victorias electorales particularmente en los vecinos, socios del MERCOSUR, sumados
a otros países del continente, evidencian la insatisfacción con el modelo
económico aplicado hasta el momento. Por otro lado se plantea un cambio en el
relacionamiento de los países dentro del continente y con los actores
internacionales al otorgarle prioridad política externa a la integración
continental.
El
direccionamiento hacia la consolidación del liderazgo regional ha llevado al
gobierno de Lula, en Brasil, a adoptar una opinión critica con respecto al ALCA, así como un
posicionamiento más frontal en su relacionamiento con EEUU. En este marco Argentina muy probablemente
secunde el esfuerzo.
Mientras
tanto, en el norte del continente sigue preocupando la violencia de la confrontación
bélica en Colombia; la intranquilidad social en Perú, así como la precariedad
política en Venezuela, factores que entorpecen y dificultan el encare a
problemas apremiantes de orden socio-económicos.
Más
allá que algunos índices económicos permitan avizorar un futuro promisorio para
la región, el proceso llevará tiempo y
se desarrollará lentamente; lo que no
facilita en forma alguna, a desalentar rápidamente fenómenos sociales
existentes, que se traducen en grupos
de presión que reivindican distintos
contenidos, pero convergen en reclamos, (Móv. Sin Tierra de Brasil; Piqueteros
de Argentina; Sin Techo; Indígenas, Cocaleros, etc.) de soluciones rápidas a sus
situaciones actuales.
Obviamente
este escenario regional incide en nuestro país, destacándose en ese sentido los
procesos que viven nuestros poderosos vecinos, que tanto influyen en nuestro
futuro. Si coincidimos en estas apreciaciones, también debemos hacerlo en lo
referente al arduo trabajo que le espera al PARTIDO NACIONAL de cara a un
proceso electoral y particularmente a la juventud nacionalista, que deberá debatirse
en un ambiente adverso, intentando, con una acción permanente y sin pausa, propagar
el pensamiento y programas de sus líderes, para demostrar que es en propuestas
serias donde se pueden encontrar las soluciones.
Con
el soporte indispensable de las estructuras partidarias, conformar una
corriente pujante, que le aporte a la colectividad partidaria, los bríos y la
energía propia de la juventud. Únicamente de ese modo se cumplirá con el mandato histórico que es patrimonio
exclusivo del Partido Nacional. VIVA LOS
BLANCOS. ....VIVA LA
PATRIA.