SERENIDAD Y PONEDRACION

 

 

 

Vivimos un momento muy particular.

 

El Gobierno del Frente Amplio dedica sus principales esfuerzos a incitar al enfrentamiento de la sociedad.

 

Durante tres décadas la izquierda se abocó a la tarea de criticar y desprestigiar a los gobiernos de turno, para lo que usó todo tipo de argumentos  para denostar a Blancos y Colorados. En el acierto o en el error, la estrategia siempre fue la misma: indicar con el dedo acusador a todos los que no se cobijasen en su bandera tricolor.

 

Para eso se usó la exageración, la  calumnia, la mentira y todo tipo de herramienta que estuviese al alcance de sus manos.

 

En ese derrotero, siempre contaron con la participación del PIT CNT, como inexcusable brazo sindical de su proyecto político.

 

Ninguna promesa les fue ajena, y ni una sola vez jugaron estrictamente con la

verdad.

 

Así procuraron usar cada episodio, cada accidente, cada instancia para desarrollar su ejercicio demagógico, para el que nunca tuvieron  límites.

 

Al hacerse del gobierno, debieron enfrentar la realidad de que su “cambio” no tenia chances de ser tal, que su proyecto de “país productivo y sin exclusiones” viendo como se caía a pedazos su falsía, transformándose en un peligroso boomerang que atenta contra su permanencia en el poder. Porque lamentablemente parece ese ser su principal y único objetivo.

 

Entonces, y ante el notorio declive de su popularidad se toma la decisión de hacer lo que mejor, y casi únicamente, saben hacer: jugar al enfrentamiento.

 

Buenos contra malos.

 

Trabajadores contra patrones.

Pobres contra ricos.

 

Ellos contra el resto.

 

Así se empieza a tejer la teoría trasnochada de la conspiración, para la que toman de vocero oficial a la dirigencia de la central de trabajadores.

 

Cortina de humo para disimular su estruendoso fracaso en política internacional, si, solo por el mezquino calculo político electoral a celebrar un tratado de comercio con Estados Unidos.

 

Cortina de humo para esconder el impacto de una reforma tributaria que están a punto de aprobar con el rechazo unánime de todos los agentes económicos.

 

Cortina de humo para disimular sus errores en política de Fuerzas Armadas, y por su incapacidad de acordar con la oposición la designación de un fiscal de corte.

 

Cortina de humo que irrita, pero que nos debe llamar a la serenidad y la ponderación. Alguien se tiene que ocupar de ellas.

 

Alvaro Alonso