San Milton

 

 

Falta de políticas viven muchos ámbitos de nuestro país, uno muy golpeado es el deporte nacional. En momentos que se disputan los Juegos Panamericanos, Uruguay se encuentra con tan solo una medalla de bronce, que no podía ser de otro que Milton Wynants.

 

Mucho da para pensar y reflexionar, el simple estudio de un medallero, por más ajeno que pueda ser, significa y marca tendencias. Es directamente proporcional: a mayor poderío económico, mayor cantidad de  medallas.

 

Estamos igual que Haití y Santa Lucia (un bronce); peor que El Salvador, Perú, Islas Caimán y Nicaragua; pero, superamos países como Aruba; Bermudas, Bolivia y Surinam que aún no tienen preseas. Parece un chiste pero no lo es.

 

¿Acaso Uruguay está en el mismo nivel socio-económico que Haití y peor que  ya quienes nombramos?

 

En el año 2000 a duras penas y sacrificio el sanducero Wynants, llenó de orgullo a todos los uruguayos y obtuvo la última medalla (plata) en competencias olímpicas. Seguramente era una buena oportunidad para darle viento en la camiseta al ciclismo, fomentarlo en las juventudes que se veían reflejadas por el fenómeno, que aun hoy lo es.

 

Nada se hizo, siete años después, en todo el país no existe un velódromo en condiciones, es así que los ciclistas se entrenan para una carrera de velódromos en las rutas. Algo como entrenarse para jugar al básquetbol en un gimnasio sin líneas y sin tableros.

 

Claro, Milton es un fenómeno, por suerte existe e igual hoy tenemos un bronce, era una medalla clavada, por eso el apoyo las autoridades no se lo han dado.

 

De otros deportes mejor ni hablar, porque es caer en una pobreza franciscana.

 

Por suerte el básquetbol medianamente correcto ha explotado la figura de Esteban Batista, único y primer uruguayo en la NBA, y hoy el deporte vende más entradas que el fútbol, recorre varios departamentos del interior con locura y efervescencia, y las selecciones juveniles y mayores han achicado algún escalón con Argentina y Brasil, que igual es una utopía hacer comparaciones con dos gigantes.

 

El deporte es salud, y por eso debería ser obligatorio la práctica deportiva hasta sexto de liceo, un país con una cantidad enorme de enfermos cardíacos, vaya si el deporte obligatorio reduciría costos clínicos y mejoraría la salud física y mental.

 

Tenemos un espejo bien cerca que es la Argentina, hace mucho años que invierten y sacan réditos en todos los deportes, Tennis, Básquet, Fútbol, Hockey, Natación, Rugby, Automovilismo, etc. Bueno sería averiguar y tratar de imitar algo dentro de nuestras posibilidades.

Días atrás fueron declarados ciudadanos ilustres  los únicos tres sobrevivientes del  Maracaná 50`, Alcides Edgardo Ghiggia agradeció ser homenajeado en vida, cosa poco usual en nuestro país.

 

Bueno sería que a los Ghiggia, los Batista y los Wynants algún día se los escuche, seguramente algo sabrán y por algo allí han llegado y dejemos de prenderles velas a todos los santos y pedir milagros.

 

Juventud 903