El
actual desempeño electoral del Partido Nacional en el interior es bueno, además
el candidato Jorge Larrañaga tiene un predicamento excelente fuera de
Montevideo y las encuestas así lo indican; donde el Partido hace agua es en la
capital y en Canelones.
Desde
el retorno a la democracia, la izquierda ha ganado posiciones invariablemente
en el área metropolitana.
Salvo
para los que vivimos a diario en Montevideo, no es patente la presión a la que
los blancos nos vemos sometidos por parte del Frente Amplio y lo sacrificado
que es militar con más de la mitad de la población en contra y muchas veces en
solitario de la dirigencia nacional. Esa presión a la que está sometido el
militante nacionalista es legitima políticamente, pero
no tan legítima son algunas acciones de los adherentes del Encuentro
Progresista en actitudes reñidas con la tolerancia y la convivencia
democrática. Pero eso no es el punto.
El
tema es que en el área metropolitana está la clave de la elección para los blancos,
los votos que hacen la diferencia los tenemos que recuperar ahí, y digo bien:
recuperar, por que son votos que han sido blancos y que por distintos motivos
han desertado de nuestras filas, ese es el público objetivo y para eso tenemos
que estar trabajando.
Nuestros
candidatos deben apuntar sus baterías acá, apareciendo asiduamente en los
barrios de Montevideo y en las ciudades de Canelones; en el complejo Euskalerria ó en el Parque Posadas hay más votos que en
Flores, con la diferencia que en Flores ya tenemos una mayoría apreciable y en
Montevideo perdemos lejos. Eso es lo que hay que revertir para ganar ó al menos
achicar la diferencia.
Los
militantes y las agrupaciones están haciendo el esfuerzo, este se debe de ver
respaldado por la dirigencia mayor, que recoge la visibilidad en los medios y
amplifica la difusión de las acciones y sus resultados amén de que el mano a
mano con los candidatos genera una mística muy particular que beneficia el
desempeño electoral posterior.
El
tiempo es corto y los recursos son limitados, apliquémoslos de la forma más
útil y racional, aprendamos del rival; el Dr. Vázquez está recorriendo
exhaustivamente el interior, buscando esos votos que le faltan, el razonamiento
de ellos es exactamente el inverso al que debemos hacer nosotros, pero nosotros
contamos con ventaja.
La
ventaja tiene varios aspectos.
Nuestro
candidato es infinitamente mejor que el de ellos, es una figura joven y nueva
no figurita repetida elección tras elección, sus opiniones son las mismas
frente a los uruguayos que en el extranjero, su discurso no cambia según el
oyente y menos cambia según se perfile la campaña electoral y se busque
determinado posicionamiento en detrimento de lo que históricamente se defendió,
es confiable para gran parte de la población y no genera sentimientos de
rechazo importante como su competidor y además se lo visualiza como conciliador
y no es confrontacional como el Dr. Vázquez.
Otra
ventaja es el programa del Partido que apunta a aquellos temas que hoy
interesan a los uruguayos, pero eso por sí no es un diferencial, la diferencia
está en el Partido Nacional, que hoy se muestra unido y se presenta frente a la
opinión pública en forma creíble, sin matices extremos como en la izquierda
entre ultras y moderados y además sin amagar cambios programáticos de último
momento, como si han realizado nuestros rivales acomodando el cuerpo y
desorientando a propios y ajenos.
Y
por último tenemos credenciales inmejorables como gobernantes, cuando el Poder
Ejecutivo estuvo en manos nacionalistas los uruguayos vivían mejor y nadie
puede decir lo contrario.
Como siempre la victoria está en nuestras manos, en nuestro esfuerzo y en nuestras capacidades, que las apliquemos inteligentemente y en el lugar oportuno, está gran parte del éxito.
Arq.
Gustavo Barrios