Parecería
que somos recurrentes en el tema y es verdad.
Un
día si y otro también la interna del Poder Ejecutivo sigue dando que hablar,
escribir y mostrar a los medios de difusión y no por que se hagan cosas, sino
básicamente es por la falta de acuerdo en como o que se debe hacer sobre tal o
cual medida de gobierno, que presuntamente se va a llevar a cabo, cosa que la
mayoría de las veces no sucede.
El
TLC con EE. UU. se lleva hoy todas las palmas, ahora parece que hasta la
Vertiente que siempre fue como una sombra de Asamblea Uruguay y su
superministro Astori, es la que cuestiona el tema diciendo que votaría un
tratado de libre comercio, pero con ciertas limitaciones. Es de nunca acabar.
También
tuvimos el tema del ajuste fiscal, mal llamado reforma tributaria, donde de
todos los lados del Frente Amplio le tiraron piedras.
La
reforma de la salud otro tanto.
Las
refinanciaciones del agro tuvieron a Mujica haciendo el bueno e inoperante y a
Astori y el Presidente del BROU de malo y ejecutor de los deudores.
Podríamos
seguir con los ejemplos por mucho rato pero ¿ A donde queremos llegar?.
Queremos llegar a que el conglomerado
de izquierda no se ha dado cuenta que no es más oposición, que hoy su papel es
el de conducir los destinos del País, de dar soluciones, de plantear medidas
concretas y no de embarcarse en eternas y bizantinas discusiones de si está
bien o mal tal medida.
Parece
mentira que la mayor oposición que tiene este Gobierno sea la de sus propios
integrantes y no la de la oposición propiamente dicha.
Además
esa oposición interna, que más parecería una quinta columna es tanto más eficaz
que la externa, por que esta última no tiene los votos parlamentarios para oponerse, pero los sectores del frente desde
sus organismos internos ponen efectivamente palos en la rueda de este gobierno
inoperante y falto de propuesta de por sí.
Parece
mentira pero es así, están presos de su inercia opositora, es un reflejo
adquirido y como reflejo que es no lo pueden controlar, lástima que detienen al
País
que somos todos.
No
puede ser el Poder Ejecutivo más serio, no puede buscar los acuerdos antes de
plantear una acción de gobierno. En el caso de que así lo hiciera y alguno
igual después se fuera de boca e hiciera comentarios en contrario, ¿no tiene la
suficiente autoridad para que se guarden a silencio?.
Ya
vimos que no, Tabaré I dijo que solo él era el vocero del tema del TLC con
EE.UU. y a renglón seguido creo que no quedó sector del Frente que no opinara
algo al respecto y no precisamente le
tiraron con rosas al tratado.
¿No
estará siendo hora de poner un poco de disciplina partidaria con algunas
remociones en el gabinete, cuando los sectores a los que responden los
ministros se salen del carril? ¿No será hora de que una Marina Arismendi deje
su cartera cuando el Partido Comunista con sus pintadas o su legislador con sus
dichos, despotrica contra las acciones del Poder Ejecutivo?.
Parece
raro y más cuando todos conocemos la personalidad autoritaria del Primer
Mandatario. La verdad nos asombra que se haya podido contener hasta este
momento. ¿Habrá algo de lo que quienes no pertenecemos al olimpo de la Mesa
Política del Frente ó al Consejo de Ministros no nos damos cuenta? ¿Por qué
tanta laxitud, por qué tanta falta de disciplina partidaria?.
Quizás
solo sea falta de oficio de llevar a cabo lo que hay que hacer, falta de saber
gobernar; hasta ahora es lo que vienen demostrando, que lo único que saben
hacer es no hacer nada.