A
partir del gobierno del Partido Nacional el automóvil dejó de ser un bien de
lujo, los precios de los automotores 0K bajaron sustancialmente, esto unido a
la existencia del crédito en plaza y a un mejor nivel de ingresos de la
población, permitió que el parque automotor creciera sustancialmente.
Como
consecuencia de lo anterior el mercado de usados vio aumentar su stock y con el
aumento de la oferta el precio de las unidades bajó.
De
esta forma muchos uruguayos accedieron al tan ansiado 0K ó al usado, cosa que
antes era un lujo muchas veces inalcanzable.
Este
fenómeno de precios y stock impulsó a la baja los precios del mercado automotor
y unido a la crisis económica de los últimos años hizo que básicamente los
usados, es decir los autos que circulan no los de las automotoras, bajasen su
precio en dólares.
El
dólar vale más, la gente cobra en pesos, esos pesos no alcanzan muchas veces
para lo básico, no existe el crédito conclusión: los precios de los automotores
de desploman. Esto es una realidad.
Esta
realidad fue percibida por los intendentes departamentales que son actores
políticos, percibido por la mayoría menos el inefable Arq. Arana.
La
voluntad política que surgió a raíz de la constatación de lo anterior, es que
los aforos que las intendencias usan para el calculo de la patente de rodados
está sobre valuado y por lo tanto el contribuyente se está viendo perjudicado y
se deberían ajustar esos valores.
El
intendente de Montevideo, en lo que es una conducta fiscal opresiva, que no
tiene ni un día de renuncio, y acuciado por el déficit enorme de la comuna
capitalina no estuvo de acuerdo, su argumento fue que las patentes de rodados se cobran en peso y los
uruguayos ganan en pesos, por lo que no
se deben ajustar los aforos.
Creo
que explicar lo pueril de este razonamiento huelga y la causa del mismo es
recaudar, recaudar y recaudar, le duela a quien le duela.
Por
suerte, el marco legal obliga al Intendente de Montevideo a sumarse a lo que
decida la mayoría del Congreso de Intendentes.
Los
montevideanos agradecidos al Congreso de Intendentes y esta vez bien por los
gobernantes, menos uno.
Otra
de las puntas de este tema es la de los seguros de automóviles, en los cuales
las pólizas se calculan en base a un aforo, y en función de ello el monto del
pago de las mismas.
El
problema sobreviene cuando el accidentado va a cobrar el siniestro y se
encuentra que el pago se realiza sobre el aforo del vehículo a la fecha y no
sobre el aforo inicial de la póliza por el cual el vino pagando. Es decir, uno
paga por una cosa y al momento de cobrar recibe menos.
No
parece lógico por no decir legal y realmente no lo es, pero las aseguradoras se
basan en el valor de reposición que se devalúa por uso y por baja del precio de
las unidades en el mercado, para retacearle a sus clientes parte del pago.
La
cosa es, si yo pago un seguro por un valor, llegado el caso de cobrar dicho
seguro debo percibir ese valor y sino se me estuvo cobrando de más.
Si
los aforos bajan con el devenir del tiempo, entonces las pólizas también
deberían acompañar dicha baja, cosa que no pasa, lo que si baja es el cobro del
siniestro.
Entonces
los aforos para los seguros automotores deben ser sobre el valor de reposición
y las aseguradoras que manejan tan bien las estadísticas deberían hacer una
proyección estimada de esas variables, para que los cobros al cliente también
se ajusten ó si la póliza se hace por un valor X, al momento del siniestro el
pago se deberá realizar por ese valor X y no otro.
Por
suerte, uno de los directores nacionalistas del Banco de Seguros del Estado
planteo el tema, esperamos que en esa Institución se resuelva favorablemente a
los intereses del asegurado y como hoy los seguros están desmonopolizados
(nadie perdió el empleo, el B.S.E. no se fundió, ni ningún pirata nos esquilmó,
solo bajaron los seguros y mejoraron sus ofertas) el mercado deberá acompañar
eso ó resignarse a perder clientes que no están dispuestos a pagar demás.
Como
vemos, el tema de los aforos que parece tan lejano y técnico, no lo es tanto y
nos llega a todos aquellos que tenemos la suerte de poseer un vehículo, hoy las
noticias son buenas, salvo el aguafiestas de Arana y esperemos que sean mejores
con el tema de los seguros.
Arq. Gustavo Barrios