¿Qué raíces queremos plantar?

¿Estamos proyectados hacia qué?

 

Desde que la ciudadanía eligió el nuevo gobierno parecería que por arte de magia las cosas tenderían a cambiar, pero ello no esa así  ya que el facilismo de elegir por elegir da lugar al nacimiento de las confrontaciones al momento de tomar decisiones, las mismas que marcan el rumbo de las cosas debidas y que al dudar nos terminan torciendo ante los vientos que soplan.-

 

Por eso una vez mas nos encontramos ante la demostración clara de que nuestra sociedad se encuentra inmersa en una crisis no solamente de magnitudes sociales sino intelectuales, los uruguayos han perdido el rumbo de aquella sociedad culta de la cual nos jactábamos y que resultaba como ejemplo ante la pobreza intelectual sudamericana.-

 

La generación del novecientos, gloriosa por sus valores, dejo de existir y se generó un vacío generacional, quizás producto de los años en que vivimos en silencio, pero ello no es excusa, debemos volver a resurgir.-

 

Estamos en crisis y ella nos permite ver con claridad lo malo y lo bueno, pero que ello no nos quite la visión del cambio positivo y la elección del camino correcto; para ello la pregunta y para ella la respuesta clara, sin titubeos, profunda y coherente......., las raíces debe ser profundas y el tema pasa por la educación y la educación pasa por políticas sociales.-

 

Pero no nos equivoquemos las políticas sociales no son  monopolio del Estado, el país debe lograr de una vez por todas que el sector privado y el publico interactúen, en su accionar optimizando el resultado, que no es otro que reconquistar los valores morales perdidos por una sociedad mediocrizada, que se olvido de que la educación empieza por casa y que la casa la construye la familia, la cual es la base de todo.-

 

Debemos quebrar la línea que divide lo publico y lo privado, aquella que identifica a lo publico con lo inoperante y lo privado con lo eficiente; el compromiso del cambio es de todos, el volver a los valores ético-morales que se encuentran en el cajón de cada rincón del país no depende la maestra o del profesor, depende de nosotros y de que con el ejemplo lo transmitamos a las nuevas generaciones, las que no solo crean el futuro sino que se forjan el presente.-

 

Uruguayos retomemos el rumbo, rompamos con el facilismo, con las soluciones transitorias, con la duda constante, con el dividir al país entre buenos y malos, con la ironía y la ridiculización que ha hecho de este país en los últimos tiempos un desierto educacional.-

 

Del compromiso nacional depende el cambio, el verdadero, el de las ideas claras y profundas, el de los objetivos morales, el de retomar el camino correcto, el de la ètica esencial y no accidental y camino de las decisiones claras que no se tuercen por los intereses individuales o los vientos que soplen.-

No nos engañemos, no hay de que festejar, el camino es difícil, las decisiones deben ser claras, la patria esta en crisis, nuestros ciudadanos están empobrecidos, carecemos de una sociedad justa; solo y al final, luego de  haber cumplido con la tarea de haber revitalizado a nuestra patria, ahí y recién en ese momento podremos darnos el lujo de festejar, porque podremos mirar con orgullo la patria que reconstruimos.-

 

“La política sin moral se transforma en injusticia” 

 

Dr. Nicolás Orrico