Wilson, una flor, y nuestra militancia
“Con la
gente unida en la calle, nadie puede……”
(Wilson
Ferreira Aldunate en Buenos Aires, abril de
1984).
Militancia:Acción de
profesar activa y disciplinadamente la fe partidaria.
El próximo 15 de marzo se cumplirán 20 años del
fallecimiento del último gran conductor de Partido Nacional y ejemplar
estadista, Wilson Ferreira Aldunate.
Cuando la lógica indicaba lo contrario, Wilson poseía
la capacidad incomparable de desarrollar y resolver problemas nacionales y
partidarios en clara progresión geométrica de volumen y profundidad: a mayor
cantidad de temas, más profundidad y soluciones realistas y practicables.
Uno de ellos, la militancia partidaria proyectada al
servicio del país, fue exhibido por el Partido Nacional en vida de Wilson.
En 1967, el Partido Nacional se encontraba desgastado
por haber ejercido el Gobierno desde 1959 y a la vez postrado, habiendo perdido las elecciones de 1966 ante el
Partido Colorado en la persona del Gral. Oscar
D. Gestido por importante margen.
Sin embargo, en tres años, “los blancos” estaban
listos y de pie para volver a luchar, preparados y organizados cada uno disciplinadamente en su
puesto y en constante actividad...
A partir de ese momento y por 20 años, con su ejemplo
como Senador, luego Candidato a
¿Cuál fue
el secreto de esto?
Wilson no dictó órdenes ni contrató servicios para
movilizar al Partido Nacional.
Tampoco “ ambientó movidas” para
presionar o impresionar adversarios.
Los principios del Partido Nacional, enseñados en las
Coordinadoras, se encarnaron en las personas y éstas, espontánea, voluntaria y
ordenadamente realizaban sus tareas en bien de la militancia.
Ésta se desarrollaba “desde adentro hacia fuera”;
reflejo de un convencimiento interior constituido por elementos básicos de vida
política que entendíamos debían insertarse en todos los uruguayos.
Como una
flor para Wilson, ¿cómo ejecutamos nuestra militancia?
La “
Esto es básico
y prioritario, ya que las propuestas que el Partido formule –gracias a Dios son
las mejores-no serán atendidas ni entendidas mientras no logremos
abrir el velo que nubla la vista de los uruguayos.
Y para esto
debemos prepararnos, cada cual donde más útil sinceramente se
conozca.
Según Wilson, deberíamos limpiar e impregnar los
sectores de la sociedad con nuestra presencia activa; especialmente en aquellos
que automáticamente están “reservados” para quienes se creen sus dueños. Las
propuestas serán presentadas por dirigentes y representantes idóneos que el
partido posee en todos los aspectos.
Definitivamente,
el legado de Wilson nos dotó de
aquél impulso ejemplar en militancia que
hoy añoramos.
Cada episodio se ejecutaba con una lógica que
comenzaba en su comprensión, preparación, procedimiento político adecuado
(interpelaciones, denuncias, propuestas, etc) y la
gente unida en la calle, semanarios, plenarios, encausando el esfuerzo y convenciendo o ganando adeptos a la causa;
sin gastos superfluos de propaganda.
Todo lo poseemos: la razón, la mística (según
recientemente afirmó el ex- Ministro de Ganadería Agricultura y Pesca de este
Gobierno autoritario José Mujica), dirigentes, especialistas, propuestas, etc.
Falta “punch” para cerrar
el círculo militante.
¿Será necesario revisar el proceso de las tareas componentes de aquél?
Adelante Con Fe que lo lograremos. Felices Pascuas.
Fernando P.
López