CUESTION DE
MAREAS
El peor de los daños que el
gobierno del Frente Amplio le va a dejar
como legado al país al término de su mandato, va a ser de tipo cultural.
El discurso populista
aplicado insistentemente por todos sus actores va a dejar su huella.
Es que cinco años a veces son
mucho tiempo.
En el canto del gobierno los
que tienen propiedades, industrias o ahorros, los tienen mal habidos. Y por eso
merecen la confiscación y aun más, el
escarnio público.
El aumento de la carga
tributaria sobre las clases llamadas “acomodadas” de nuestro país, parece no
tener límites.
Es que en el discurso de Mujica,
los “viejos platudos” tienen que dejar de quejarse y aceptar que lo que
tienen., al menos, no lo merecen.
El ex Ministro de ganadería
es quien mejor sintetiza el pensamiento frenteamplista,
cuando, de vez en vez sale con una de e
Se habla de que las
industrias son un “bien social” y por eso se festeja cuando un empresario se
funde y termina entregando su fábrica a una cooperativa de empleados.
Ellos si van a tener
financiamiento del Banco República.
Se ha instalado
definitivamente la concepción de que como durante más de un siglo se defendió a
los capitalistas en desmedro de la clase obrera, la mesiánica labor de la
izquierda en el poder es llevar el péndulo para el otro extremo.
En este marco, se implanta arbitrariamente
un impuesto a los ingresos de las personas, se aumenta la carga tributaria
sobre todo el sector productivo, se aumentan contribuciones inmobiliarias y
todo tipo de impuestos a los “ricos” que tienen ca
El que tiene casa, estancia,
auto y capital, es para el gobierno, alguien que ilegítimamente se favoreció de
su posición oligárquica en el marco de un sistema capitalista salvaje .Y, sobre
él, hay que caer.
Se trata de distribuir
riquezas por el imperio de las mayorías parlamentarias.
Se trata de sacarle a los que
tienen, aunque esto no sea ni siquiera para dárselo a los que no tienen.
Es el hecho justiciero en si
mismo…
Es bajar a los que están
económicamente bien, porque a ellos les cabe la responsabilidad de que
haya quien no esté bien.
Y, claro ese discurso tiene
más tribuna que cualquier otro.
Porque que es fácil cautivar
a la mayoría de la población con las vísceras de la minoría.
La lucha de clases.
El marxismo ortodoxo.
El Frente Amplio.
Con este panorama, va a ser
una dura tarea, la de recomponer el espíritu emprendedor de los uruguayos.
Va a haber que instalar la
creencia de que es más auspicioso arriesgar con un emprendimiento propio que cobijarse
bajo el ala de algún carguito público.
Vamos a tener que pensar como
dijo Kennedy, no en lo que nuestro país puede hacer por nosotros, sino en lo que
nosotros podemos hacer por él.
Se va a tener que trabajar
sobre la base de la recuperación del espíritu aventurero que, entre otras co
Sin el gris y lúgubre
postulado de que lo que hay que hacer es repartir la miseria.
Es más viejo que el agujero
del mate, pero necesariamente tendrá que ser parte del leit
motiv de nuestro país a partir del 2010: Crecer,
crecer, crecer.
En Irlanda escuché de boca de
un dirigente sindical que para comprender el fenómeno del Eire
era buena la metáfora de que cuando la marea sube, todos los barcos flotan más alto.
No se trata de distribuir, se
trata de crecer.
Se trata de hacer subir la
marea, no de hundir los barcos grandes.
Alvaro
Alonso