En la víspera de la
Declaratoria de la Independencia, desde el 24 de Agosto de 1978 se viene
reiterando el fenómeno de la “Nostalgia”. En ese momento, crítico para el país,
las expresiones populares eran vistas
como un arma de doble filo por la especial circunstancia en que se vivía.
Hoy 25 años después, las
radios de nuestro país, insistentemente
transmiten los temas que en algún
momento causaron furor en jóvenes, que hoy no tan jóvenes, disfrutan las promociones de mil y una fiestas a lo largo y ancho de todo
el territorio nacional, amplificando ese efecto mágico que resulta para los
uruguayos volver atrás en el tiempo. En
esta “Nostalgia” la particularidad a diferencia de otras, es que se trato en
los medios radiales el tema acerca de la legitimación de tal evento a través de
un proyecto de ley, que suscita comentarios a favor y en contra.
Nostalgia, que por demás,
siempre caracterizó a nuestra sociedad, desde el Maracaná, a el país de las
vacas gordas, los ferrocarriles, el
trabajo, el asadito del obrero al mediodía,
son los clásicos pensamientos y que con razón reverencian la frase “de que todo
tiempo pasado fue mejor”.
Cada “Noche de la Nostalgia”
tiene su particularidad, imagino que con el transcurso de los años este
fenómeno seguirá marcando a cada generación, ya sea por la “Nostalgia o la
Anti-Nostalgia”.
En particular a mí me marcó
una, que fue mi primer festejó de dicha noche, en la llamada fiesta “Anti- Nostalgia” ya que con apenas 16 años
este fenómeno prácticamente no se experimenta. Esa Noche fue la del 24 de
Agosto de 1994. Ese día había ocurrido lo peor, parte de nuestra sociedad salía
a defender a personas, que eran
requeridas desde España
responsabilizadas por los que se les
imputaba cientos de atentados, por asesinatos
a mujeres, niños, ancianos; seres humanos que nada tenían que ver con nada.
Pues bien, en cierto Partido
Político es necesario, ser asesino o dictador para que enseguida comiencen con
las defensas de estos dementes a través
de marchas y alentando actos de violencia,
y que luego las víctimas sean nuestros compatriotas que nada tienen que
ver ni con la ETA, ni con Fidel, ni con
los piqueteros, pero desgraciadamente esa es su filosofía.
Hoy 9 años más tarde de los
hechos ocurridos en el Hospital Filtro siguen realizándose homenajes a asesinos
pertenecientes a la ETA, y a los caídos sin causa.
Pero como bien decíamos cada
“Noche de la Nostalgia” tiene su particularidad aquella de 1994 tuvo esa. Si
Dios quiere nunca mas volverá, aunque esa clase de nostálgicos siga buscando
que esos hechos resurjan.
Debemos de ser inteligentes
y tratar de aprovechar las oportunidades que nos da él haber nacido en esta
tierra, dónde no tenemos coches bomba en la puerta de la Intendencia, donde no
hay guerrillas, dónde podemos ser libres sobre la base de la Democracia, dónde
la Solidaridad es clave en los momentos
que estamos pasando.
Pero por sobre todo debemos
enfrentar los problemas de manera cierta e intentar cambiar el difícil presente
que hoy nos toca vivir, pero no en base
a la violencia, sino en base a la defensa y promoción de los ricos valores que desde siempre han
caracterizado a nuestra sociedad.
Enrique Arezo Nande