QUE SIGA LA MUSICA

 

Sin duda la crisis que nuestra querida patria está sufriendo, aunque ya se registran datos más que positivos que nos permiten divisar una luz de esperanza, ha sido la más profunda que el Uruguay como nación haya vivido en toda su historia. Por supuesto los jóvenes como actores de esta sociedad no somos ajenos a dicha situación, y vivimos un momento problemático por demás, con consecuencias como la falta de trabajo, la emigración que nos golpea a diario y la mayor dificultad... la escasez de oportunidades.

 

Sin embargo en tiempos adversos es cuando se debe apelar a la creatividad, inventiva, originalidad y entender estos momentos como verdaderas oportunidades, y lograr cambios profundos en una sociedad, para poder crecer como nación y país.

 

 Los jóvenes como presente y futuro, debemos ser quienes iniciemos el cambio, está en nosotros lograr que los vicios de hoy, que muchas veces nos cuesta comprender, sean erradicados. Así es que un grupo de jóvenes, desde un tiempo a esta parte, tuvo la osadía de lanzarse al mundo de la música y la canción con un éxito singular. En un mercado que no miraba bien a sus propios artistas, salvo raras excepciones y consumía todo lo que venia del exterior, como por ejemplo, lo que fue el rock de los 80, con grandes intérpretes en la cima.

Pero también llegaron y vimos tener éxito a grupos tan extravagantes como LOCOMIA. Obviamente, el consumo de música extranjera no está mal, pero no dábamos espacio a que artistas nacionales de toda índole, pudieran ser reconocidos por su talento y creatividad.

 

Hoy el Uruguay ha madurado y tenemos bandas nacionales que no solo han logrado romper records de venta a nivel nacional, sino que por si fuera poco, lograron que sus temas sean escuchados en todas partes del mundo con gran suceso, basta con ver las cadenas mas importantes de música del todo el mundo para constatar el éxito de estos muchachos desparramado en todo el planeta.

 

Por esto en nosotros debe radicar el cambio, tenemos que ser los vanguardistas del nuevo Uruguay, que después de este alto y por qué no retroceso, tiene que resurgir, ponderar a esta crisis, como una parada para tomar impulso y no como un punto final, que hace que nos aletarguemos en la quietud y dejemos de lado, el dinamismo, que nos permitirá recuperar la senda del crecimiento para seguir construyendo este gran país.

 

Entendamos que la sociedad uruguaya posee sin dudadas muchísimas virtudes, pero en la mayoría de los casos explotamos nuestras mayores debilidades.

 

Esta es nuestra gran tarea, ya que estos jóvenes músicos uruguayos nos enseñaron que se puede luchar contar las adversidades, que debemos tener empeño y entusiasmo, y que encontraremos dificultades en le camino, sin duda, pero cuando se quiere se llegan a cumplir con las metas fijadas.

 

Así que tomemos como ejemplo a estos compatriotas que han sabido indicar un camino el cual debemos imitar y aplaudir.

 

  Juan Pablo Gandolfi