MAS O MEJOR PARA
El debate del momento gira en
torno al aumento de la dotación presupuestal reclamado por la enseñanza, en el
que el gobierno, mal parado y prisionero
de sus livianas promesas electorales está atrapado, merece un análisis más allá
del cuanto
más...
Es verdad que resulta
conveniente la comparación con las estructuras presupuestales de otras
naciones. También es cierto que las recomendaciones de los organismos
internacionales especializados siempre resultan de utilidad.
Hay temas en los que, a primera
vista, todos parecemos coincidir. Resulta claro que es necesario mejorar
nuestra educación pública, y porque no, también la privada.
Nuestro País basó, muchas de
las cosas buenas que lo diferenciaron favorablemente del resto de la región, en
una fuerte apuesta a la universalización del acceso a la instrucción
Pero, en el momento de
levantar la mano, para asignar más dinero a
El gobierno ha fracasado
estrepitosamente en la procura de reestructurar la enseñanza pública. No
pasó el “debate educativo” de una discusión dogmática sobre planes de estudios,
que no llego a nada.
Pero de los cambios
imprescindibles respecto de la gestión y los niveles de eficiencia del sistema,
nada.
Nuestro país tiene de las más
altas tasas de matrícula de América Latina : 93% en
primaria , 59% en secundaria.
Daría para estar contentos. Pero
no hay que engañarse.
En primer lugar, porque
existe una marcadísima diferencia en las tasas de repetición de los alumnos,
miradas en función de la ubicación de las escuelas y liceos. Ni que hablar de
las que existen entre la enseñanza Pública y Privada.
La mitad de los chicos que
ingresan al liceo, abandona antes de haber terminado el ciclo.
El 25% de los estudiantes liceales, repiten el año.
Es notorio el deterioro del
nivel de la instrucción pública.
Y a está altura, esta
comprobado que el modelo no funciona.
Por eso, poner más recursos
sin atacar el problema de fondo es como rellenar un balde agujereado. Nunca va
a ser suficiente.
Unidades educativas centralizadas,
con un alto componente burocrático, falta de docentes estimulados por
retribuciones insuficientes genera malos
resultados en todos los campos una pésima formación para nuestros jóvenes.
Por eso la discusión, debería estar centrada más
en que cuanto más le vamos a dar a la enseñanza, en como
y donde es que vamos a asignar esos recursos. Para cambiar. Porque de
eso se trata, no?
Alvaro Alonso