“Disculpe”
El título que precede, puede inducir a algún lector/a
desprevenido a pensar que está vinculado a la famosa canción de “Los Nocheros”,
que desde sectores izquierdistas del ambiente del arte, se ocuparon de
neutralizar hasta caer casi totalmente en el olvido, y que hoy retorna a su
difusión pública, quien sabe por qué rebeldía.
Sin embargo la finalidad del presente comentario es
simplemente elevar una voz de protesta enérgica ante comentarios provenientes
de relevantes referentes de la fuerza de gobierno, que desde distintos ámbitos
se han referido a la “oposición”, endilgándole epítetos desubicados, injustos,
y desconectados de una realidad que se niegan a ver, ya que permanentemente
vinculan a los Partidos Tradicionales con una tarea opositora a “ultranza”, que
actuando desde las tinieblas les provoca todo tipo de inconvenientes a la tarea
de gobierno.
Indudablemente las prácticas llevadas adelante por tal
conglomerado de fuerzas políticas desde su advenimiento a la arena política (siempre
en la oposición) hasta llegar al poder, los hace pensar que no existe otra
forma de “parar rodeo” y plantarse ante las mayorías. Que tal como hacían ellos,
debe limitarse a impedir que prospere cualquier iniciativa proveniente de sus
adversarios políticos, sin importar en absoluto si ello es bueno para el país,
y para la sociedad uruguaya.
Pues sepan señores progresistas, que el Partido Nacional
tiene más de un siglo de historia en la oposición, y desde allí tuvo la
dignidad y el coraje cívico necesario para contribuir a la construcción de este
país que hoy Ustedes ¿ gobiernan ?.
¿Acaso no alcanzan
las mayorías absolutas obtenidas en el último acto electoral; ni la total falta
de controles democráticos a los que con
patética tozudez renunciaron; ni el amarillismo sindical que desde el
PIT-CNT promueven dirigentes tan
identificados con la ideología de la fuerza de gobierno, para desarrollar y
llevar adelante un programa, que a esta altura debería estar mucho más
consolidado en su estructura fundamental ?.
¿Es necesario que el Presidente reclame “actitudes” a la
oposición, circunscribiéndola a los Partidos Tradicionales?, desconociendo o
pretendiendo desconocer que la mayor oposición la tienen en sus propias entrañas.
Si desde las tiendas tradicionales se le presentan
“resistencias” ante decisiones o iniciativas que se consideran equivocadas (la mayoría),
se hacen en los ámbitos que el marco jurídico le reserva para su actuación,
pues con ello se está preservando a la corriente ideológica propia, haciéndole
saber que no se comparte tal rumbo, y se intenta hacer reflexionar a los
“omnipotentes” de turno sobre las debilidades de tales emprendimientos.
Pero lo que deben saber quienes están a cargo de los
destinos del país, es que las mayores acusaciones e insultos: TRAIDORES,
VENDEPATRIAS, MENTIROSOS, FALSOS, LADINOS, INESCRUPULOSOS, VENDIDOS, SECUACES
DEL IMPERIALISMO, TOTALITARIOS Y TANTOS OTROS, surgen desde sus propios
sectores más radicales.
Es obvio a esta altura, que la peligrosa estrategia de
publicidad dada a conocer por el Sr. Michel Visillac, asesor de ANTEL, mediante la cual ese organismo
no le dará “pautas” (avisos) a los medios que critiquen al gobierno, (en una
actitud más reservada para una república bolivariana que para Uruguay), no
beneficiará ni al semanario Brecha, ni a
Nadie puede negar la fuerte vinculación de los citados
medios a la izquierda, ni que otrora realizaron ingentes esfuerzos que
contribuyeron al triunfo electoral de octubre de 2004.
Algo estará sucediendo para que permanentemente estén
editorializando en contra del camino emprendido por la fuerza de gobierno.
Pero lo más grave y peligroso de estas repetidas
actitudes de referentes gubernamentales, es que estén revelando un pensamiento
afín a todos los gobiernos totalitarios, que pretenden ejercer sin oposición
sus iluminadas tareas de construcción de un “mundo más justo”.
Si ése es el fondo del asunto, vayan enterándose que a la
cabeza de las filas opositoras estará firme la columna del Partido Nacional,
para gritarles …¡¡¡ NO PASARAN !!!.
VIVA EL PARTIDO NACIONAL VIVA
Nadia Menéndez