El despertar
El actual gobierno está pasando un momento de
turbulencia, tiene varios frentes abiertos que en buena medida ponen a prueba
sobretodo la capacidad negociadora de la administración Vázquez.
Sabido es que esa no es una virtud que han demostrado
los hombres del presidente en el pasado, y por lo visto tampoco en el presente,
lo que augura un futuro no muy venturoso para las fuerzas progresistas al mando
de nuestro país
Si al conflicto de la salud, que está demostrando a
una ministra por demás intransigente y soberbia le sumamos el comienzo de la
aplicación de una incompleta y nefasta reforma tributaria es por demás
entendible que los índices de popularidad del gobierno todo, y de la gestión
del Presidente en particular tengan un sostenido y significativo descenso según
las ultimas encuestas.
Muchos han salido a
la opinión pública raudamente a explicar este fenómeno como algo
simplemente coyuntural, cuando en lo personal creemos es algo mucho más
profundo que está demostrando el descontento de la población ante la contumaz
inacción del gobierno durante sus más de treinta meses de gestión.
Claramente estamos ante el despertar de una sociedad
que se dejó llevar por el” canto de sirenas” del Frente Amplio, y le otorgó una
carta de crédito muy grande cuyo saldo al día de hoy está en números rojos.
Es demasiado poco para una fuerza política que
ostenta una acumulación de poder como hace muchos años no se daba en nuestro
país, que sus únicos logros hayan sido instrumentar un plan de emergencia,
medida puramente efectista que no soluciona el problema de fondo, la marcha de
la economía, algo claramente emparentado con la bonanza económica que vive América
Latina toda, ayudada por los precios de nuestros productos en los mercados
internacionales, y si se quiere el pago de la deuda con el FMI algo a lo que se
han opuesto durante treinta años, creo que para ejemplo alcanza y seguir con
este comentario sería por demás redundante.
El panorama parece claro, es tiempo de que nuestro
Partido Nacional ocupe su lugar como el mayor partido en la oposición, y se
demuestre dispuesto a escuchar con humildad el reclamo de todas aquellas
personas que lo ven como la única alternativa posible ante este modelo
progresista que por lo que se ha visto va camino al fracaso.
Artigas solía decir “Nada podemos esperar sino de
nosotros mismos”, los nacionalistas sin importar que lugar ocupemos en los
distintos estamentos de la sociedad debemos hacer nuestra esta frase, y
demostrarle a toda esta gente que lo reclama que el Partido Nacional será el
vehículo que llevará a partir de marzo de
Este debe ser el compromiso, debemos honrar una
historia que así nos lo impone, pero por encima de todo hay algo que nos
favorece, está en nuestras manos que esto suceda. A trabajar.
Carlos D
Aguirre