Por el camino de la deuda

 

El nuevo gobierno de la República electo el octubre pasado, no deja de sorprendernos borrando con el codo de sus hechos lo que sus dichos escribieron con la mano.

 

El nepotismo fue una de las tantas criticas que la izquierda hacía desde la oposición, parece que el cambio de roles también cambió lo que antes estaba mal ya que hoy parece que está bien.

 

Refiriéndose a los partidos tradicionales, fueron sus predilectos en este tema de los familiares Sanguinetti “Junior”, Hackembruch “Junior” y Lacalle “Junior”, pero resulta ahora que el hermano del Dr. Vázquez es el prosecretario de la Presidencia y en representación del gobierno, es decir de todos nosotros a las exequias del Papa Juan Pablo II, no concurre un gobernante electo ó un funcionario de Cancillería, se envía al hijo del Presidente y a su Sra. Esposa, que por estos días parece haber súbitamente reaparecido en la vida de la familia Vázquez. La diferencia entre los “Juniors” y los Vázquez, es que ellos fueron en su oportunidad elegidos por el pueblo y hoy uno de ellos repite y que los otros fueron electos por el dedo de su pariente en primer grado, en fin vivir para ver y ver para creer.

 

Pero esto no pasaría más que de anécdota y en definitiva a los uruguayos nos cuesta  solo algunos miles de dólares en sueldos y pasajes y al Frente Amplio algunos cientos de votos de aquellos electores que van desengañándose día a día del doble discurso pertinaz de la izquierda en el poder. Lo que sí es de preocupar y también transcurre por el camino de haz lo que yo digo, no lo que yo hago, es el vértigo por endeudarse que tiene hoy este Poder Ejecutivo.

 

A pocos días de instalado el nuevo gobierno, la entonces designada Ministra de un Ministerio creado para ella, Senadora Marina Arismendi, nos informaba de que se recibiría un préstamo de 200 millones de dólares para el plan de emergencia y nos aclaraba que en realidad no iba a haber desembolso de dinero, por que se iba a descontar de futuros pagos. Vaya consuelo, nos dijo que nos endeudaban a los uruguayos en U$S 200 millones y alegremente nos informaba a renglón seguido que ni siquiera nos daban el dinero, no sé cual es el criterio de la Senadora al decirlo, que esperaba con ello, que pensáramos que como el dinero no se entregaba por el organismo de crédito internacional (antes tan estigmatizados y hoy misteriosamente en un piadoso silencio) el pecado era menor ó directamente no existía el pecado. Señora. Arismendi, en mi barrio a eso se le llama cola de paja y como agregado nos hace suponer que la flamante Ministra de esa cartera a medida, piensa que la gente es tonta.

 

Pero ahí no termina todo lo referente a la deuda, hace dos semanas atrás el Ministro de Economía Frenteamplista Cr. Danilo Astori también hacía su anuncio al respecto: 750 millones de dólares más al Banco Mundial. Ó Satanás como nos corrompes con tus dineros capitalistas y globalizados, ó Señor aleja de nosotros estos males. Pero parece que la tentación es irresistible y el ejemplo de las dos administraciones Sanguinetti, que siempre aumentaron la deuda externa fue bien aprendido por quienes se llaman progresistas y desde su más acérrimo conservadurismo son el batllismo revivido.

 

Todo esto parece el guión de una comedia, pero desgraciadamente es el segundo acto de esa comedia, antes se representaba en un pequeño teatro municipal donde de la mano de gastos en contratos políticos, cargos de confianza, TV Ciudad, viajes, mala administración y poca inversión los vecinos de Montevideo pagaban la entrada para ver una obra que no estaba en el programa que le habían dado a la entrada. Hoy esta comedia se representa en el teatro nacional, los que pagan la entrada siguen siendo los mismos, y el programa tampoco es el que habían prometido, pero la puesta en escena es más cara y solo esperen a ver la nueva escenografía frenteamplista de pan y circo, poco pan y mucho circo. Despliegue que el Canciller Gargano ya nos está anunciando dando una pequeña muestra al crear 10 nuevos cargos de confianza en el Ministerio de Relaciones Exteriores.

 

Uruguayos, les pedimos que se rebelen ante estas cosas, no en forma violenta como algunos todavía hoy pregonan, sino desde el razonamiento, desde el respeto a la inteligencia de nosotros mismos. Digámosles en la cara que no somos tontos como ellos suponen, digámosles que los uruguayos tenemos un límite para la credibilidad de los políticos demagogos, digámosles basta de doble discurso, de palabras fáciles y hechos contradictorios. En mayo uruguayos, tenemos una oportunidad de decirles se acabó, tenemos una oportunidad en los 19 departamentos y en particular en la Capital, donde durante 15 años nos han mostrado cuentas de colores y se han llevado nuestro dinero al bolsillo de los “compañeros”.

 

Agustín Cobas