Después
de todo lo vivido en los dos últimos años, bien podríamos decir que lo peor, ya
paso. El comportamiento de todas las variables indicadoras de bienestar ha
tenido una evolución favorable, y, parecería que su proyección va en la misma
tendencia positiva.
Cada
una de ellas interactúa con las otras y por consiguiente, al mejorar el nivel
de actividad lo hace el empleo, mejoran las exportaciones, las importaciones,
el ingreso de divisas, la liquidez, el rendimiento de los ingresos, y así sigue
Lo
que lamentablemente debemos reconocer es
que el golpe se sintió con más fuerza en donde somos más débiles. Los
más desamparados son los que aun no se recuperan, y sus urgencias no parecen ir
de la mano de la capacidad de reacción del sistema.
Ante
esto, resulta imperioso mejorar el desempeño asistencial a los más necesitados,
atacando al mismo tiempo los problemas estructurales, responsables ellos de
nuestra vulnerabilidad que ha quedado de manifiesto en estos últimos treinta y
seis meses.
La
tarea debe apuntar, por un lado al auxilio de aquellos que presentan dramáticos
signos de riesgo, de la mano de una verdadera modernización de nuestro proyecto
como país.
Para
esa tarea, el partido Nacional en el gobierno tendrá obligatoriamente que
desdoblar sus capacidades para responder a lo que resulta urgente con la
responsabilidad de trabajar sobre políticas de mediano y largo plazo, labor
igualmente imprescindible.
Mejorar
las prestaciones sociales, sin descuidar su sustentabilidad.
Propiciar
un buen clima para el desarrollo económico, sobre la base de la sostenibilidad
del mismo.
En
los próximos cinco años, desde el gobierno estaremos obligados a aliviar las angustias de aquellos que padecen
los efectos de una sociedad injusta, atacando los problemas de fondo.
Reforma
del sistema salud, reforma tributaria, reforma del estado, reforma educativa,
y, reforma económica. En todos estos campos hay tarea para emprender.
Él
AHORA QUE, no es materia de preocupación de la siguiente administración, es una
cuestión de ahora, debe estar en la campaña electoral, debe exigírsele a los
candidatos y a los partidos, y es tarea de todos.