Estamos
entrando en la segunda etapa de los tiempos electorales, dirimidos los pleitos
internos dentro de los partidos, ahora los uruguayos nos abocaremos a elegir
nuestros gobernantes por los próximos 5 años.
Frente
a esta decisión es fundamental para el elector tomar la opción adecuada, por
que de equivocarse solo podrá enmendar su error dentro de cinco años.
Indudablemente
la propuesta es parte de la toma de decisiones, como también lo es la
posibilidad de que dicha propuesta tenga probabilidades de realizarse, es decir
que dicha opción política tenga chance de ganar ó incidencia tal como para
poder instrumentarse. El voto útil.
Pero
todo lo anterior carece de sentido si la opción elegida no es confiable, por
que de ser así, seguramente sea solo una promesa electoral y con los avatares
políticos se vea desfigurada en su esencia ó directamente olvidada
Desde
nuestra lista 903 hemos tratado de contemplar todos estos aspectos, primero al
diseñar nuestra propuesta, intentando interpretar a los verdaderos dueños de la
903, que son sus electores.
Creemos
que los resultados electorales, que trasuntan un apoyo creciente durante los 10
años de vida de la Agrupación, son una prueba de que hemos acertado con el
pensamiento de nuestros votantes.
También
nuestras actitudes políticas han tendido a instrumentar y defender
correctamente esas propuestas y frente a situaciones nuevas propias de la
dinámica parlamentaria ó desde el poder ejecutivo, ese mismo espíritu de
encarnar la idiosincrasia de nuestros electores, ha sido el norte de nuestro
accionar.
Pero
indudablemente el valor fundamental que tratamos de transmitir como
organización política es la de generar confianza, esa confianza que es la
garantía del votante de no verse desilusionado por su representante.
En
esta encrucijada de la toma de decisión de los uruguayos, estamos seguros que
aquellos que nos han acompañado a los largo de nuestra vida política como lista
903, seguirán haciéndolo y que muchos otros que aún no lo hicieron se sentirán
atraídos no solo por la seriedad y la coherencia de nuestro planteo, sino por
la confianza de siempre, que es nuestra mayor credencial en la dura tarea de
hacer política como se debe.
Arq. Gustavo
Barrios