Pasadas
las elecciones internas y habiendo obtenido el Partido Nacional un resultado a
todas luces exitoso, ha llegado el momento de tomar, no solamente decisiones de
carácter político interno, sino que, y mucho más importante aún, resolver cuál
será la estrategia que seguirá nuestra colectividad para alcanzar el gobierno
nacional en los próximos comicios de octubre.
Es
evidente que esta segunda etapa de la carrera presidencial aparece como la más
compleja de todas, repleta de desafíos y obstáculos que el Partido deberá
necesariamente enfrentar con éxito. Ya no jugamos más solos sino que tendremos
al Encuentro Progresista, que ya comenzó a mover sus piezas, como el rival a
vencer en el tablero político que se ha planteado. Un adversario que, debemos
ser conscientes de ello, está dispuesto a jugar de la mejor forma posible,
tratando de cometer la menor cantidad de equivocaciones y que no tendrá, como
ya ha quedado demostrado con la nominación del Cr. Astori como futuro Ministro de Economía y Finanzas de un
eventual gobierno de izquierda, miramiento alguno con posturas ideológicas
pasadas, torciéndolas y modificándolas, a efectos de lograr el objetivo último
de acceder al gobierno.
Frente
a estas situaciones y proyectándonos a los próximos tres meses de campaña
electoral, el Partido Nacional y todos sus componentes deberán tener posiciones
claras e inteligentes que revelen a la ciudadanía cuales serán las posturas que
se tendrán para enfrentar los grandes problemas que presenta el país y
claramente expresar las soluciones que se plantean para su resolución. Frente a
la falta de propuesta de la izquierda, sustituida por maniobras políticas
tendientes a lograr mayores adhesiones, creo que nuestro
colectividad debe aparecer en esta etapa como el Partido de las propuestas.
Este es el momento de que los uruguayos sepan con certeza la propuesta de gobierno
de nuestros candidatos y, por ende, de nuestro Partido, cargando de ideas la
pugna electoral y sabiendo que nuestro rival siempre ha manifestado únicamente
algunas expresiones de voluntad que no han tenido jamás explicación alguna de
su puesta en práctica. La demagogia debe ser combatida y anulada con grandes
dosis de inteligencia y propuesta y esto será lo que nuestro Partido planteará
a la ciudadanía en los próximos tres meses con la confianza infinita de que los
uruguayos sabrán reconocer y premiar esa actitud.