Los
desconciertos a los que nos somete este gobierno son cada vez más grandes y no
hay dato alguno que señale que esta situación puede llegar a cambiar.
Hace
unos días, desde la cartera de Economía, se pudo escuchar al Ministro y su
Subsecretario, afirmando la necesidad de que las empresas públicas deben
asociarse con privados, pudiendo quedar, en casos como el de AFE, el Estado
uruguayo en minoría respecto a su socio.
Esta afirmación no parece
sorprendente teniendo en cuenta los individuos que las proclaman. Es bien
sabido que el Cr. Danilo Astori se pronunció en contra de la derogación de la
norma que permitía la asociación por ejemplo de ANCAP con privados, poniéndose,
en esta instancia a todo su Partido en contra. Y esto es justamente lo que
asombra en este momento: el Partido político al que pertenece el Ministro de
Economía fue durante veinte años el abanderado opositor a cualquier atisbo
privatizador o asociacionista que se vislumbrara en el horizonte político y hoy
es esa misma colectividad política encaramada en el poder gracias a los votos
de los ciudadanos que compartieron y apoyaron esa prédica anti privatizadora
los que lanzan su propuesta más radical en cuanto a su liberalismo desde la Ley
de Empresas Públicas del Partido Nacional.
Aquí
no se trata de estar en desacuerdo con lo que plantea el gobierno....todo lo
contrario!!!. Nos estamos encontrando con uno de los gobiernos más neoliberales
en cuanto a su modelo económico. Todos los días vemos que podemos llegar a
coincidir en varias de las cosas que se hacen y se afirman en cuanto a política
económica se refiere.
De
todas formas no es al Partido Nacional al que Tabaré Vázquez y sus
colaboradores deberán rendir cuentas por sus dichos y hechos. Es a sus propios
votantes que luego de cuatro meses de gobierno no solamente no ven, ni por
asomo, colmadas sus expectativas, sino que constatan con incredulidad como su
tan esperado paraíso marxista-socialista era solo un espejismo viciado por las
golosas pretensiones electorales de nuestros actuales gobernantes.
A todos quienes, de buena
fe, pensaron que el Frente Amplio iba a ser una respuesta casi inmediata a la
resolución de sus problemas les decimos, desde aquí, que los esfuerzos para
volver a tener en este país un gobierno serio, responsable y realmente
comprometido con los problemas del pueblo, serán en estos cuatro años y ocho
meses, enormes y constantes. Tranquilos todos porque desde ya les
decimos....QUE SE VAN...SE VAN!!!