Los hermanos sean unidos
América del Sur tiene un nuevo escenario político,
luego de los distintos actos eleccionarios llevados a cabo en el continente.
Los triunfos de "Lula", en Brasil, Kirchner
en Argentina, Chávez en Venezuela, y
Vázquez en Uruguay son el fiel
reflejo de que un "polo progresista" se ha instaurado en este lado
del mundo.
Teóricamente el mercado común que tres de estos
cuatro países componen se fortalecería, apoyado por esta nueva comunidad
ideológica, comenzando a dar los frutos para los cuales fue creado hace ya más
de una década.
Nuestro gobierno ha sido defensor a ultranza de esta
idea de "hermandad latinoamericana" jugando todos sus boletos en los
coparticipes del MERCOSUR.
Lamentablemente los hechos han demostrado que esa
devoción americanista no es compartida por los socios mayoritarios del bloque,
quienes no nos han allanado el camino en materia comercial, por el contrario
han puesto trabas al ingreso de nuestros productos a sus mercados.
Cabe recordar el problema ocurrido con las bicicletas o el arroz, siendo esto
un claro ejemplo de que los países no tienen relación de parentesco, tan
solo son socios eventuales según la
conveniencia de cada uno de ellos en un momento determinado.
Este es un concepto de una claridad meridiana que
describe la situación de manera perfecta.
Tan irrefutable es esto que basta recordar la postura
del gobierno argentino (uno de nuestros hermanos mayores), quien envió una
carta al banco mundial para que se nos rechace el préstamo que hará posible la
instalación de las plantas de celulosa, la inversión más grande en la historia
de nuestro país.
Todos esperábamos que la cancillería actuara en
consecuencia y reclamara enérgicamente, ante
la actitud tomada por el gobierno argentino.
Esto era algo que rompía los ojos, debíamos defender
nuestros intereses y responder ante lo que creemos fue un atropello por parte
de la administración "progresista" de Kirchner
Estéril fue la
espera pues nuestro Canciller en una actitud inexplicable, expresó entre
otros conceptos "Que él no sabía si el Presidente argentino tenia conocimiento
de la carta enviada al Banco Mundial, y que además seguramente tendría cosas más importantes de las cuales
preocuparse"
Preocupados debemos estar nosotros luego de estas declaraciones,
muy oscuro es nuestro porvenir si nuestros intereses van a ser defendidos así
durante lo que reste del gobierno de
Vázquez.
Creemos, que
es necesario llamar la atención al Ministro de Relaciones Exteriores
luego de estas desafortunadas declaraciones, no puede pasarse por alto algo
así.
Este tipo de hechos y actitudes por parte del titular
de la cartera nos genera muchas dudas sobre su idoneidad para ejercer tan
importante cargo.
Esperemos que este incidente solo haya sido un hecho aislado y que la
rica historia de nuestro país en esta materia no se vea empañada debido
a la mala elección realizada por
un Presidente.
Lo que sí queda por demás claro es que lo expresado en la campaña electoral
"Los mejores hombres, para los mejores cargos" fue tan solo, una frase muy lejana por el
momento a la realidad.