Uno
de los temas más preocupantes que se esta instalando en el debate político es
el de la reforma de la salud que está planteando el gobierno nacional.
En
un primer término se anunció, que, sin postergaciones el asunto sería incluido
en el presupuesto nacional quinquenal. Pero de acuerdo a lo que se comenta en
estos días, el tema seria postergado para un debate a darse en algunos meses
más.
De
todas formas, la información de la que se dispone, da para empezar a ponerse en
guardia.
Se
ha hecho circular un proyecto de articulado de la reforma que no va más allá de
una decena de artículos en los que en forma extremadamente vaga y sintética le
darían al ejecutivo la potestad de hacer y deshacer a su antojo en una de las
áreas más trascendentes de la vida nacional.
La
intención seria la de crear un “sistema
nacional integrado de salud “, lo que en primera instancia es compartible, pues
parece apuntar a la nacionalización de los recursos y a la mejora de la
cobertura de la población, lo que ha estado desde hace varios años en la agenda
propositiva del Partido Nacional.
El
problema se da en la discrecionalidad que se le estaría otorgando al gobierno
por la vía administrativa, lo que no parece cumplir con adecuados márgenes de
garantía que una empresa de este tipo
merece.
Por
otra parte, y esto es lo más peligroso, se propone la creación de un “seguro
nacional de salud” donde se pretende
meter a todas las instituciones, sean estas de asistencia medica colectiva o de
asistencia medica privada particular, en una misma bolsa.
El
peligro se presenta ante la eventual aplicación del fundamentalismo dogmático
que parece inspirar al gobierno, bajo riesgo de desarticular lo que esta
funcionando medianamente bien para
emparejar, pero hacia abajo.
El
proyecto tiene el aroma y el color de algunos sistemas que se han aplicado en
algunos países socialistas y otros no tanto, los que tuvieron un resultado
devastador sobre los niveles de asistencia y prevención.
Ante
este panorama, desde el Partido Nacional estamos trabajando con el apoyo
técnico de nuestra comisión de salud y la secretaría de asuntos sociales, para
irnos preparando para amortiguar el embate del voluntarismo de un gobierno, que
no solo viene a pique en el grado de apoyo popular, sino que presenta
preocupantes síntomas de descompensación.
Como
para ir curándonos en salud.