Cuando es ingenuidad pero parece viveza
Por momentos me siento a
reflexionar sobre el accionar de nuestro gobierno (si, si, por que aunque no lo
crea es el gobierno de todos los uruguayos) y me suelo consolar diciendo que les
falta ejercicio de gobierno, pericia y conocimiento de los menesteres del día a
día en las oficinas públicas. Pero por otro lado me respondo que no es
razonable pensar así ya que por más que lo intentaron ocultar durante la
campaña electoral, quienes hoy nos gobiernan, estaban metidos hasta el
“tuétano” en cada organismo.
Ellos
argumentaron, cuando el mismo, hoy Ministro, Mujica, lo confesaba, que no
tenían en realidad grandes responsabilidades de mando o gestión en
Disgreguémonos un poco
más, ¿cuántas veces las cabezas responsables de empresas o mismo los organismos
estatales nos han dicho a lo largo de las décadas que no pueden estar al tanto
del día a día o del accionar puntual en la operativa de oficina de sus
reparticiones?. Por que es real, eso se llama
delegación de responsabilidades o simplemente desagregación de
responsabilidades, allí surgen quienes tienen la sartén por el mango en el
trabajo de campo si se quiere. Allí están precisamente los jefes, los
subgerentes, los encargados, etc.
¿O ya nos olvidamos de
aquella famosa encuesta que relevaba los empleados públicos y se descubrieron
más de un reglamento en las oficinas públicas para los funcionarios cuando
todos sabemos que el Reglamento del Funcionario Público es único?
Hoy, con los 200 días de
gobierno a la vuelta de la esquina, sigo a veces reflexionando sobre el
accionar de este gobierno y no puedo más que tratar de respirar profundo y
poner en práctica lo que un amigo decía en un juego de las palabras: “ajo y
agua”, a joderse y a aguantarse.
Según las últimas encuestas,
hoy casi un 25% de la población no aprueba la investigación sobre violaciones a
los DD.HH. Llevada adelante por el gobierno, hay otro
20% que no sabe para donde agarrar pues le han desorientado tanto las ideas que
muchos compatriotas están llevando una lucha dura interna entre la razón, el
sentido común, el voto emitido y el adoctrinamiento de décadas.
Tal vez el dato más
sintomático es el que se desprende desde dentro de filas del propio gobierno,
llevan a cuestas una carga pesada con un
Como la naranja de cámara
fría, vaya comparación que me vino a la mente, el FA-EP-NM muestra una cáscara
brillante y apetitosa pero por dentro lleva hace mucho un proceso de
descomposición que, por lo menos desde hace 10 años, viene socavando cimientos
que otrora fueron creíbles, si bien jamás compartidos por este servidor.
Quienes los votaron, siguen despertando poco a poco a la verdad y muchos aun no
llegan a ver el problema,
lamentablemente. Claro está, la base de los clichés y el populismo es un método
muy eficaz de generar votos en Latinoamérica y que apresa a los pueblos por
mucho, pero a su vez se vuelve insostenible y cae por su propio peso,
preguntemos a “Lula” sino cuanto pudo mantener la mentira o a Kirchner, amigo de nuestro Presidente mientras no hablemos
de dinero e inversiones.
Por cierto, populismo, un
término por demás de moda y de práctica grosera por estos días en este eje de
ideólogos gobernantes latinoamericanos.
El populismo como tal, dicen los entendidos, surge allá por el año 1853, cuando
el padre Tapparelli d'Azeglio
en Italia, en las páginas de
Simplemente brillante, no
podría haberlo dicho más claro y me entristece ver como se ajusta plenamente a
nuestros nuevos Mesías: Vázquez, Chávez, Kirchner, y
el hoy ángel caído Ignacio “Lula” Da Silva.
Un tío, argentino él, me
contaba sobre el estilo mesiánico y de idolatría de otros tiempos, ni que
hablar de las épocas de un Stalin, los retratos sobre
la chimenea como si de la imagen de Cristo, igual situación en Argentina con
Perón y más trágico aun, el fanatismo de los padres votantes capaces de
cortarles una falange de los dedos a sus hijos para que nunca se olvidaran que
el “General” había visitado en esa fecha a su pueblo.
En fin!,
lejos estamos de que el pueblo uruguayo llegue a esos extremos en pro de un Vázquez,
un Kirchner o un Chávez, pero el populismo es el
mismo.
Otra pata interesante del
populismo es el Circo, ya sea mediático o montado sobre las “tablas” como dice
la gente de teatro. Circo que, en nuestro gobierno, hemos visto desde el 1° de
Marzo pasado, pero hasta hace no mucho no pasaba más que por una necesidad
mediática de justificar los desaciertos y de tratar de limar asperezas internas
por que “no se atendían el teléfono” ni entre los mismos Ministros. Y como
copiamos de nuestros vecinos argentinos siempre lo malo, no cabe duda que algo
de “cholulismo” debiera existir.
Pero hoy este Circo pasó
a mayores cuando se juega con la mentira y el sufrimiento de las familias de
desaparecidos, se manosean las instituciones públicas y se cae en un mar de contradicciones,
una vez más. El drama en un acto de “La nieta y los restos” fue el colmo, no le
cabe otra palabra.
Como si de un cumpleaños
infantil donde el gobierno juega a “ponerle la cola al burro”, todos gritan
“allá!”, “no allá!”, no, no, allá está!”,.... y allá
va el gobierno a hacer pozos por todo Montevideo y alrededores. Para mejor
entre quienes apuntan con el dedo los lugares parece que tenemos bizcos,
ciegos, vivos y de los otros.
En estos días pareciera
como si el gobierno creara una cortina de humo con este tema de los DD.HH. para quitar la atención de las barrabasadas que está
haciendo, como el Tero, grito en un lado y ..... en otro. Pero a su vez me llenó de lástima pues casi llegué
a creer que, muchos de los que apuntaban se estaban burlando del mismo gobierno
y del pueblo todo.
Pero, como digo al
comienzo, esta ingenuidad en realidad es una muy calculada estrategia populista
que saca a la prensa de contexto, desvía la atención de otros temas, por
ejemplo que las intendencias del EP-FA-NM están llenándose la boca con
investigaciones pero nadie toca a la IMM y les da un respiro mientras
nuevamente y van desde el 71...., trata de ponerse de acuerdo internamente de
cómo van a gobernar y como pueden hacerse creíbles detrás de tanta mentira y
promesas a sus votantes.
Y por aquí cierro, sobre
las persecuciones ideológicas hablaremos en otro momento. O por lo menos
intentaremos si es que no somos quienes inauguren las primeras cárceles de
presos políticos del nuevo siglo en Uruguay.
Batlle nos había prometido
un gobierno divertido, Vázquez lo está llevando como una tragedia de Lorca con cierto surrealismo de Poe
y la fantasía mentirosa del Barón de Munchausen.
Festejen uruguayos!, queda mucho todavía.
Juan Vital.