Incontinencia verbal

 

“El hombre es esclavo de su palabra y dueño de su silencio”, que inmensa verdad se esconde tras esta frase, aplicable en todos los ámbitos de la vida, y que parece tener trascendental importancia cuando del mundillo de la política en particular se trata.

 

La historia tiene cientos de hechos, donde el mal uso de la palabra ha causado grandes inconvenientes de toda índole.

 

No se necesita bucear demasiado en la memoria para recordar el problema diplomático que ocurrió con un país vecino debido a las infelices declaraciones del ex Presidente de la República, quien se dejó dominar por el apasionamiento durante una entrevista olvidando por un momento su investidura realizando unas infortunadas declaraciones que dañaron sensiblemente su imagen ante la población.

 

Como era de esperar las críticas arreciaron por parte de la oposición sobre la figura del primer mandatario sobretodo por parte y como no podía ser de otra manera desde filas del Frente Amplio tratando de sacar de ese error puntual un rédito político con vista a las elecciones que se aproximaban.

 

El tiempo ha transcurrido desde el hecho antes mencionado, se han realizado los comicios y todos ya conocemos cual fue el resultado.

 

“El hombre es el único animal que puede tropezar dos veces con la misma piedra”, o a veces muchas más.

 

Las declaraciones, desmentidos, marchas y contramarchas de los integrantes del nuevo gobierno, no hacen más que confirmar al popular refrán antes mencionado.

 

Tal parece las nuevas autoridades no tomaron nota de los problemas que llamémosle “La incontinencia verbal” trajo al anterior presidente sino que por el contrario parecen estar enfrascados en una dura competencia por superar al ex primer mandatario.

 

Lo curioso de todo esto es que cada vez son menos los que no puntúan en este singular ranking.

 

Hagamos un breve repaso, el Presidente dijo que existía un 99,9% de seguridad de encontrar los restos de un desaparecido, por ahora nada, contrariamente a esto los antropólogos dudan que allí pueda encontrarse algo.

 

El Secretario de la Presidencia sobre el mismo tema debió rectificarse de sus dichos y reconocer que se apresuró con las declaraciones ante un caso similar.

 

El Sub Secretario de Defensa llamó “maricones” a todos lo que no participaron de la represión durante la última dictadura militar, costándole estas declaraciones el no ocupar el cargo que le corresponde ante la licencia del titular, en un hecho que no tiene precedentes.

 

No podemos olvidar las cada vez más frecuentes y altisonantes declaraciones del Ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca quien parece ampararse en la mayoría que ostenta dentro del partido gobernante para decir impunemente cualquier cosa, incluso faltándole el respeto a la prensa en más de una oportunidad.

 

Tan solo son ejemplos de una conducta que se repite cada vez más a menudo donde no parecería importar lo que se dice como si valiera todo.

 

Nos resistimos a que esto sea así, creemos firmemente que no se es más del pueblo porque se digan palabrotas, o se insulte delante de una cámara, por el contrario se está faltando el respeto a la gente, no puede ser que estos señores con esa manera demagógica de dirigirse al pueblo atenten contra la tradición de respeto y educación que ha enorgullecido a este país a lo largo de la historia.

 

Nadia Menéndez